Residentes de Miami presentaron una demanda contra el presidente Donald Trump, el Miami Dade College y varios funcionarios del estado de Florida, entre ellos el gobernador Ron DeSantis, por la donación de un terreno en el centro de la ciudad destinado a la futura biblioteca presidencial de Trump. Los demandantes sostienen que la transferencia es inconstitucional porque viola la Cláusula de Emolumentos Domésticos de la Constitución de Estados Unidos, que prohíbe a los estados otorgar beneficios financieros a un presidente en funciones.
De acuerdo con la querella, DeSantis aprobó en septiembre la transferencia de una parcela de 1.06 hectáreas (2.63 acres) a la fundación que administrará la biblioteca presidencial. Desde entonces, Trump y su hijo Eric han divulgado lujosos planes que incluyen un rascacielos con un hotel, una réplica del Despacho Oval, salones de baile y jardines en la azotea.
Un video generado con inteligencia artificial mostró el concepto del edificio, con detalles como un avión presidencial en el vestíbulo y una escalera mecánica dorada similar a la de la Trump Tower. En marzo, el mandatario declaró a la prensa: “Este concepto podría ser una oficina, pero lo más probable es que sea un hotel con un hermoso edificio debajo”.
La demanda sostiene que la iniciativa priva a la comunidad estudiantil del Miami Dade College y al público de un espacio de valor histórico y educativo, ya que el terreno —valorado en unos $67 millones, aunque expertos aseguran que podría alcanzar cientos de millones más— pasaría a ser un proyecto privado con fines de lucro. La propiedad está ubicada junto a la emblemática Torre de la Libertad, un edificio histórico administrado hoy como museo por el Miami Dade College.
La Casa Blanca no respondió a las solicitudes de comentarios enviadas la noche del miércoles.
La acción legal busca revertir la transferencia del terreno y evitar que se utilicen fondos públicos o bienes estatales para proyectos que beneficien económicamente al presidente mientras ejerce sus funciones.




