Desde la Torre Sur del Centro Gubernamental Minillas en Santurce, donde la Defensoría de las Personas con Impedimentos (DPI) opera desde hace casi una década en condiciones precarias, su nuevo director, Fernando Díaz Rivera, subrayó la necesidad de concretar este mismo año el traslado de la oficina. Díaz Rivera adelantó que, además de mudar las operaciones de la DPI a un espacio más adecuado, su plan de trabajo incluye duplicar el número de empleados y crear una nueva región para atender de forma más efectiva a la población de la zona montañosa. El funcionario destacó que mejorar las condiciones internas es un primer paso esencial para cumplir con la misión de la agencia. “Tenemos que empezar por la casa”, afirmó al recalcar que el objetivo es ofrecer un servicio más accesible y eficiente a las personas con impedimentos en todo Puerto Rico.




