La Habana – Cuba sufrió este sábado otro apagón nacional tras una desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) a las 6:38 p.m., hora local. Es el segundo en menos de una semana y el séptimo en año y medio, según informó el Ministerio de Energía y Minas (Minem), que comunicó en redes sociales que ya se implementaban los protocolos para el restablecimiento del servicio.
Hasta el momento no se han informado las causas del fallo. A diferencia de ocasiones anteriores, las autoridades no ofrecieron explicaciones inmediatas sobre los motivos del corte. La crisis energética que atraviesa Cuba desde mediados de 2024, agravada por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, mantiene al país en una situación crítica, con prolongados cortes de electricidad.
En las últimas dos semanas se han registrado dos apagones nacionales y un corte masivo que afectó a dos tercios de la isla. Los residentes de La Habana afrontan interrupciones de hasta 15 horas diarias, y en algunas regiones los apagones se extienden a dos días consecutivos.
La recuperación del SEN es un proceso lento que puede durar días. El restablecimiento se inicia con fuentes de arranque rápido —como energía solar, hidroeléctrica o motores de generación— hasta lograr suficiente potencia para reactivar las centrales termoeléctricas, base del sistema de generación cubano.
El principal obstáculo hoy es la escasez de diésel y fueloil, consecuencia del bloqueo estadounidense. Sin estos combustibles, energizar las plantas termoeléctricas resulta particularmente difícil, explicó el director general de Electricidad del Minem, Lázaro Guerra, tras un apagón anterior que afectó a unos seis millones de cubanos.
Este nuevo apagón coincide con la presencia en La Habana de cientos de políticos y activistas de América Latina y Europa, reunidos en solidaridad con Cuba y en protesta contra el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos.
Cuba ya preveía cortes prolongados para esta jornada incluso antes de la desconexión total. Al momento de mayor demanda, se estimaba que un 60% del país quedaría sin electricidad. Diez de las 16 unidades termoeléctricas están fuera de servicio por averías o mantenimiento, y la llamada generación distribuida —responsable de otro 40% del suministro— permanece detenida desde enero por falta de combustible.
Expertos independientes sostienen que la crisis energética cubana combina una infrafinanciación histórica del sector con los efectos del bloqueo. El Gobierno, por su parte, atribuye el colapso principalmente a las sanciones estadounidenses y denuncia una “asfixia energética”. Diversos cálculos estiman que serían necesarios entre $8,000 y $10,000 millones para recuperar el sistema eléctrico.
Los apagones afectan gravemente a la economía cubana, que se ha contraído más de un 15% desde 2020. Además, han avivado el malestar social y motivado protestas en distintas ciudades, desde el estallido de julio de 2021 hasta las manifestaciones recientes en La Habana y Morón.




