Nueva York — El viceministro de Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, afirmó que las fuerzas armadas de su país se están preparando para una posible agresión militar de Estados Unidos.
“Nuestras fuerzas armadas siempre están preparadas y, de hecho, estos días se están preparando para la posibilidad de una agresión militar”, declaró en una entrevista con el programa ‘Meet the Press’ de la cadena NBC News.
Fernández de Cossío añadió que Cuba está lista para movilizarse “como nación en su conjunto” en caso de un ataque, aunque considera improbable ese escenario. “Seríamos ingenuos si no nos preparáramos”, indicó.
El funcionario remarcó que no existe “ninguna justificación” para una acción militar contra la isla, que aseguró es un país “pacífico” y “sin amenazas” hacia Estados Unidos.
Las tensiones bilaterales aumentaron tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, ocurrida en enero. En ese contexto, el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, advirtieron que Cuba podría enfrentar una intervención militar. “Si viviera en La Habana y formara parte del Gobierno, estaría preocupado”, dijo Rubio entonces.
Esta misma semana, Trump afirmó que sería un “honor tomar” el país y hacer con la isla “lo que quisiera”.
Mientras tanto, el embargo petrolero ha provocado apagones generalizados y paralizado casi por completo el sector público, afectando hospitales, transporte y fábricas. En enero, Trump firmó una orden ejecutiva para imponer aranceles a los países que exporten petróleo a Cuba, medida que agravó la crisis energética tras el corte del suministro venezolano luego del derrocamiento de Maduro.
“Es una situación muy grave, y estamos actuando de la forma más proactiva posible para hacer frente a las circunstancias. Esperamos que este boicot no dure para siempre”, expresó el viceministro.
Fernández de Cossío insistió en que Cuba “no tiene ningún conflicto” con Estados Unidos y manifestó disposición al diálogo. “Tenemos la necesidad y el derecho de protegernos, pero estamos dispuestos a sentarnos a conversar. Estamos abiertos a hacer negocios y a mantener una relación respetuosa que, estoy seguro, la mayoría de los estadounidenses apoyaría”, concluyó.




