Durante la década de 1960, Estados Unidos desarrolló las misiones Apolo en el marco de la carrera espacial con la Unión Soviética, buscando ser los primeros en llegar a la Luna. El entonces presidente John F. Kennedy anunció en 1962 ese ambicioso objetivo en su discurso “Elegimos ir a la Luna”. Esa meta se cumplió el 20 de julio de 1969, cuando Neil Armstrong y Edwin “Buzz” Aldrin pisaron la superficie lunar con el Apolo 11.
Sin embargo, la misión anterior, la del Apolo 10, fue crucial para ese éxito. Realizada el 18 de mayo de 1969, sirvió para ensayar las maniobras en órbita lunar que permitirían después el alunizaje. Sus tripulantes, el coronel Thomas P. Stafford y los comandantes Eugene A. Cernan y John Young, visitaron Puerto Rico pocas semanas después, del 12 al 14 de junio de ese año.
Los astronautas llegaron al Aeropuerto Internacional de Isla Verde, donde fueron recibidos por el gobernador Luis A. Ferré y el alcalde de San Juan, Carlos Romero Barceló. Una entusiasta multitud los vitoreó como héroes. Young saludó en un tímido español con un “Buenos días, amigos”, lo que provocó euforia entre los presentes. Ferré calificó su hazaña como “un gran servicio para toda la humanidad”.
La visita, organizada por el gobierno de Puerto Rico, la NASA y auspiciada por el periódico El Mundo, incluyó una conferencia de prensa en WIPR, un almuerzo en el hotel San Gerónimo Hilton y una caravana por San Juan. Durante el almuerzo, Stafford reveló que en la misión del Apolo 10 la bandera de Puerto Rico había orbitado la Luna junto a las de los 50 estados. Entre los invitados estuvieron el secretario de Estado Fernando Chardón, el presidente de la Cámara Ángel Viera Martínez y el juez presidente Luis Negrón.
Miles de personas recibieron a los astronautas a lo largo de la avenida Ponce de León, hasta su llegada al castillo San Felipe del Morro. El periódico El Mundo destacó la lluvia de papelillos y la emoción del público mientras los visitantes recorrieron la ciudad acompañados por Ferré y su comitiva.
El sábado 14, los tres astronautas sobrevolaron la isla en un helicóptero Boeing CH-47 Chinook, con paradas en Arecibo, Mayagüez, Ponce y Caguas. En el Observatorio de Arecibo visitaron el Centro Nacional de Astronomía e Ionosfera; en Ponce recorrieron el Museo de Arte, y en Caguas conocieron al artista Samuel Vélez Pérez, quien les mostró una obra firmada por ellos. En total, unas 20,000 personas presenciaron su visita.
Tras dos días de homenajes y recorridos, los astronautas partieron rumbo a Estados Unidos la mañana del 14 de junio de 1969. Semanas después, enviaron una carta al gobernador Ferré expresando su gratitud por la hospitalidad del pueblo boricua y el entusiasmo recibido durante su estancia.




