Sídney — Al menos 11 personas murieron el domingo en un ataque a tiros durante una celebración de una festividad judía en la playa de Bondi, en Sídney, informó la policía australiana. Las autoridades calificaron el incidente como un ataque terrorista dirigido a la comunidad judía.
Los tiroteos masivos son inusuales en Australia, donde la posesión de armas está fuertemente regulada desde la masacre de 1996 en Port Arthur. A continuación, un repaso por algunos de los episodios más recientes de violencia armada en el país:
**28 de abril de 1996**
Martin Bryant asesinó a 35 personas y dejó 23 heridas en el recinto turístico de Port Arthur, en Tasmania. Tras la tragedia, los gobiernos federal y estatales acordaron prohibir escopetas y rifles semiautomáticos. Más de 700,000 armas fueron entregadas al Estado mediante un programa de recompra. Antes de ese suceso se habían registrado 11 tiroteos masivos en una década; después, ninguno durante los diez años siguientes.
**8 de septiembre de 2014**
Un agricultor mató a su esposa y a sus tres hijos cerca de Lockhart, en Nueva Gales del Sur, antes de quitarse la vida.
**16 de diciembre de 2014**
Tres personas murieron cuando la policía irrumpió en el Lindt Café de Sídney, donde un clérigo autoproclamado nacido en Irán mantenía a 18 rehenes. Entre las víctimas se encontraban el atacante, un rehén impactado por disparos policiales y otro que fue ejecutado por el secuestrador.
**11 de mayo de 2018**
En Australia Occidental, un agricultor asesinó a seis miembros de su familia y luego se suicidó.
**4 de junio de 2019**
Un hombre en libertad condicional mató a cuatro personas e hirió a una mujer en un tiroteo en Darwin, al norte del país.
**12 de diciembre de 2022**
Seis fallecidos dejó un ataque en una propiedad rural en Wieambilla, Queensland. Dos policías fueron abatidos por extremistas cristianos antes de que los tres agresores y un vecino murieran a manos de las autoridades.
**14 de diciembre de 2025**
Hombres armados abrieron fuego durante una ceremonia de Janucá en Bondi Beach, dejando al menos 11 muertos. La policía calificó el suceso como un acto terrorista contra la comunidad judía.
Esta historia fue traducida del inglés al español con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




