Las destituciones de cinco rectores en la Universidad de Puerto Rico (UPR) esta semana provocaron piquetes, paros y amplia indignación entre estudiantes, profesores y personal no docente, quienes cuestionaron a la Junta de Gobierno por no permitir a los docentes defender su permanencia.
La presidenta de la UPR, Zayira Jordán Conde, defendió las decisiones en una carta abierta, afirmando que no responden a intereses ajenos, sino a “una realidad que exige acción”. Añadió que busca promover un diálogo de transformación institucional, aunque sus acciones fueron rechazadas por varios sectores.
Jordán Conde asumió la presidencia en julio de 2024, tras ser confirmada por la Junta de Gobierno en junio. Su nombramiento fue controvertido por haber integrado el comité de transición de la gobernadora Jenniffer González y por su rol en la redacción de su plataforma de gobierno. También dirigió la Atlantic University y fue candidata a comisionada residente por el Movimiento Victoria Ciudadana en 2020.
Entre los rectores destituidos figuran Angélica Varela Llavona, del recinto de Río Piedras; Agustín Rullán Toro, del Recinto Universitario de Mayagüez; Miguel Vélez Rubio, de Bayamón; Hortensia “Tessie” Cruz Rivera, de Ponce; y Sonia Rivera González, de Aguadilla. Jordán Conde justificó su salida como parte de “un proceso de evaluación responsable”.
Semanas antes, la Junta Universitaria de la UPR y los Senados Académicos de Río Piedras y Mayagüez le habían retirado la confianza a Jordán Conde. La Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios denunció, además, falta de avances en la negociación del primer convenio colectivo desde su llegada.
Las destituciones se concretaron a puerta cerrada el jueves, cuando la Junta de Gobierno aprobó la solicitud de Jordán Conde. En esa misma reunión, el organismo designó a la ex comisionada electoral del Partido Nuevo Progresista, Vanessa Santo Domingo, como vicepresidenta.
La reacción estudiantil no se hizo esperar. Los Consejos Generales de Estudiantes (CGE) de Ponce y el Recinto Universitario de Mayagüez decretaron paros de 72 horas en repudio a las destituciones. Advirtieron que si Jordán Conde no renuncia o es removida antes del 6 de abril, iniciarían una huelga indefinida, a la que podrían unirse otros recintos.
En Bayamón, los estudiantes también se sumaron al paro, mientras que en Río Piedras el CGE convocó a una asamblea extraordinaria para el próximo martes, a las 11:00 a.m., con modalidad híbrida, para evaluar la posibilidad de unirse a las manifestaciones.
El ambiente en la comunidad universitaria continúa tenso, marcado por reclamos de transparencia y gobernanza participativa en el principal centro docente del país.




