Washington – Steve Bannon, un viejo aliado del presidente Donald Trump, obtuvo el lunes una orden de la Corte Suprema que podría llevar a la desestimación de su condena penal por negarse a testificar ante el Congreso.
Presionados por la administración Trump, los magistrados anularon un fallo de apelación que había confirmado la condena de Bannon por incumplir una citación del comité de la Cámara de Representantes que investigó el ataque del 6 de enero de 2021 al Capitolio de los Estados Unidos, perpetrado por simpatizantes de Trump.
La decisión permite ahora que un juez de primera instancia atienda la solicitud de la actual administración republicana para desestimar tanto la acusación como la condena “en interés de la justicia”.
Aunque el efecto de esa medida sería principalmente simbólico, Bannon ya había cumplido una sentencia de cuatro meses de prisión tras ser encontrado culpable de desacato al Congreso en 2022. Un tribunal federal de apelaciones en Washington había ratificado esa decisión.
El Departamento de Justicia presentó el caso contra Bannon durante la presidencia del demócrata Joe Biden, pero cambió de postura luego de que Trump retomara el poder el año pasado.
Bannon había sostenido desde un inicio que su negativa a testificar estaba protegida por el privilegio ejecutivo invocado por Trump. Sin embargo, tanto el comité del Congreso como el Departamento de Justicia rechazaron ese argumento, alegando que resultaba inválido, ya que Trump había despedido a Bannon de la Casa Blanca en 2017, cuando este era un ciudadano privado. Aun así, Bannon continuó asesorando al entonces presidente en los meses previos a la revuelta del Capitolio.
Esta historia fue traducida del inglés al español con asistencia de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




