El ejército de Corea del Norte acusó a Corea del Sur de sobrevolar con drones la frontera que divide a ambos países y advirtió que Seúl enfrentará consecuencias por su “histeria imperdonable”. Aunque el gobierno surcoreano negó los señalamientos, el incidente podría complicar los intentos del presidente Lee Jae Myung de reanudar el diálogo con Pyongyang.
Según un comunicado difundido por medios estatales, las fuerzas norcoreanas emplearon guerra electrónica para derribar un dron surcoreano que habría ingresado en su espacio aéreo. El aparato, presuntamente equipado con cámaras, habría captado imágenes de zonas no divulgadas. Pyongyang afirmó además que el 27 de septiembre otro dron surcoreano fue interceptado tras recoger imágenes de “objetos importantes” en el Norte.
“Condenamos enérgicamente las continúas incursiones en nuestra soberanía y los descarados actos provocadores de los gamberros surcoreanos”, afirmó el Estado Mayor norcoreano. “Los belicistas militares de la República de Corea seguramente se verán obligados a pagar un alto precio por su histeria imperdonable”.
Por su parte, el Ministerio de Defensa surcoreano afirmó que no operó drones en las fechas mencionadas por Pyongyang y que ni siquiera posee los modelos descritos. El ministro de Defensa, Kim Hong-Cheol, indicó que se investigará si los aparatos pudieron haber sido manejados por civiles y reiteró que Seúl mantiene su compromiso con reducir tensiones.
Desde su llegada al poder en junio, el presidente Lee Jae Myung ha intentado restaurar el contacto con Corea del Norte, aunque Pyongyang ha rechazado esas iniciativas. Durante una reunión reciente, Lee pidió al presidente chino, Xi Jinping, mediar en el conflicto, solicitud a la que Xi respondió pidiendo paciencia.
Corea del Norte ha evitado las conversaciones con Corea del Sur y Estados Unidos desde el colapso de la diplomacia nuclear que su líder, Kim Jong Un, sostuvo con el presidente estadounidense Donald Trump en 2019. Desde entonces, Pyongyang ha intensificado su programa nuclear y proclamado formalmente un sistema de “dos estados” para cerrar todo contacto con Seúl.
Los vuelos de drones se han convertido en una fuente constante de fricción. En octubre de 2024, el Norte acusó al Sur de lanzar propaganda con drones sobre Pyongyang, un hecho que no fue confirmado por el ejército surcoreano. En diciembre de 2022, Seúl respondió con disparos de advertencia y misiones aéreas tras detectar los primeros drones norcoreanos en su territorio en cinco años.




