Las cooperativas de ahorro y crédito en Puerto Rico han mantenido una sólida estabilidad financiera durante los primeros meses de 2026, de acuerdo con el Índice de Estabilidad Financiera para Cooperativas (IEF), el cual es realizado por Estudios Técnicos, Inc. (ETI).
Este índice fluctúa entre 0, que denota una situación más débil, y 1, que indica la máxima fortaleza histórica observada, alcanzando un nivel de 0.57 en el primer trimestre de este año, superando el 0.55 registrado durante el mismo período en 2025.

Según Leslie Adames, economista y director de la División de Análisis y Política Económica de ETI, «El primer trimestre de 2026 reafirma la estabilidad financiera de las cooperativas de ahorro y crédito de Puerto Rico, respaldada por una capitalización creciente y una mejora en la calidad de la cartera. La moderación en el rendimiento de los activos, relacionada con el ciclo de tasas de interés y el crecimiento del balance, seguirá siendo un aspecto a seguir de cerca en los próximos meses».

El Índice de Estabilidad Financiera para Cooperativas es un indicador que agrupa cuatro métricas clave de desempeño dentro de la industria: rentabilidad, intermediación financiera (relación préstamos a depósitos), calidad de cartera (tasas de morosidad) y solvencia (relación capital a activos, sin contar las acciones de los socios). Cada uno de estos componentes se mide también con una escala que va de 0 a 1.
Durante este período, el índice mostró una reducción en la tasa de morosidad, la cual bajó a 2.28% entre enero y marzo, manteniéndose por debajo del 2.35% del mismo trimestre del año anterior.

«Este desempeño indica que la calidad de los activos en la industria ha seguido mejorando, a pesar del desafiante entorno económico que enfrenta la isla, y que se ha controlado el aumento de deudas vencidas observado entre 2023 y 2024. En cuanto a la cobertura para los préstamos incobrables sobre la cartera vencida, esta se mantuvo en un 130.11%, proporcionando un colchón adecuado contra posibles pérdidas», declaró Adames.

En lo que respecta a la intermediación financiera, la relación entre préstamos y depósitos alcanzó un 89% en los primeros tres meses de 2026, lo que refleja el crecimiento constante en la expansión crediticia de la industria.
La cartera de préstamos aumentó a $7,864 millones, traducido en un incremento de $332 millones o un 4.41% con respecto al año anterior. Por su parte, los depósitos alcanzaron los $8,834 millones al cierre del 31 de marzo.

Adames también mencionó que las originaciones del trimestre alcanzaron $564.9 millones, repartidas en 33,285 transacciones, lo que muestra un crecimiento moderado desde los $538.7 millones del primer trimestre de 2025.

«Aunque las originaciones y el volumen de transacciones demuestran que la industria continúa contribuyendo a la actividad económica como intermediario financiero, también reflejan un enfoque de crecimiento más selectivo. Implementar mejores prácticas en la gestión de riesgos será fundamental para el crecimiento sostenido de la industria y su contribución a la economía de la isla en las circunstancias actuales», comentó Adames.
Por otro lado, el rendimiento de los activos ha mostrado una disminución paulatina, pasando de un 1.56% en el primer trimestre de 2025 a un 1.32% en el mismo período de este año. Sin embargo, el total de activos creció en $316.5 millones, alcanzando $12,661 millones.

A pesar de esto, la razón de gastos mostró una mejora al reducirse de un 81% en el cuarto trimestre de 2025 a un 78% al 31 de marzo, indicando una mejoría en la eficiencia operativa.

«Esta mejora, junto con la estabilidad en el margen de intermediación —a pesar del incremento en los costos de los fondos—, ha ayudado a mantener la rentabilidad», señaló el economista.
En términos de capital total de la industria, incluyendo las acciones de los socios, este se elevó a $3,655 millones. Asimismo, la reserva de capital indivisible se incrementó a $412 millones, lo que equivale al 3.25% de los activos totales.




