Aunque la gobernadora Jenniffer González insistió en que los días concedidos por Semana Santa, cargados a vacaciones, son voluntarios, diversas agencias públicas han emitido instrucciones distintas, generando confusión entre los empleados. Algunas dependencias acataron la directriz ejecutiva, mientras otras ordenaron trabajo remoto o limitaron los días de operación, haciendo obligatorio el uso de la licencia de vacaciones, según documentos internos y representantes sindicales.
La Oficina de Administración y Transformación de los Recursos Humanos (OATRH) explicó que, según la orden ejecutiva OE 2026-014, las agencias tienen discreción para determinar cómo operar durante esos días. “Se reconoce la facultad de los jefes de agencia para evaluar las necesidades operacionales y decidir la prestación de servicios durante esa fecha”, indicó su director, Facundo Di Mauro.
Cartas revisadas por El Nuevo Día muestran que la Administración de Rehabilitación Vocacional (ARV) y la Administración de Desarrollo Socioeconómico de la Familia (ADSEF) trabajaron de lunes a miércoles, dejando el Jueves Santo libre con cargo a vacaciones. En el Departamento de Estado, los Centros de Servicios Integrados permanecieron cerrados toda la semana.
Jessica Martínez, presidenta de Servidores Públicos Unidos (SPU), denunció que “de nada vale emitir una orden ejecutiva si cada jefe de agencia actúa arbitrariamente con los balances de vacaciones de los trabajadores”. Añadió que los empleados pueden presentar agravios si se les impide trabajar por decisión de su supervisión.
Por su parte, el presidente de la Central Puertorriqueña de Trabajadores (CPT), Emilio Nieves, afirmó que en sus agencias el tomar los días libres es opcional. Detalló que en la Compañía de Fomento Industrial (PRIDCO) se autorizó trabajo remoto toda la semana; en el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio se combinaron días presenciales y remotos; y en la Corporación del Fondo del Seguro del Estado se trabajó presencialmente.
Nieves explicó que usualmente el trabajo remoto se autoriza en dependencias sin servicios directos al público, por lo que no se afecta la atención ciudadana.
Tras reclamos de las uniones, la gobernadora aclaró verbalmente que el uso de vacaciones durante Semana Santa es decisión del empleado, aunque esa especificación no figuraba en el texto de la orden ejecutiva. Los gremios recordaron que desde 2017 los días de vacaciones en el gobierno se redujeron de 30 a 15, y que en enero también se concedieron días libres con cargo a vacaciones.
A pesar de las directrices, numerosos empleados públicos se presentaron esta Semana Santa a sus puestos de trabajo.




