El presidente Donald Trump y el Tesoro de Estados Unidos presentaron un nuevo programa económico llamado “Cuentas Trump”, que otorgará $1,000 a cada recién nacido cuyos padres abran una cuenta de ahorro especial. El dinero será invertido en el mercado bursátil por firmas privadas y solo podrá ser utilizado cuando el menor cumpla 18 años para fines como estudios, emprendimiento o la compra de una vivienda.
El programa, parte de la legislación fiscal impulsada por Trump, fue anunciado en un evento del Tesoro que reunió a figuras políticas y celebridades como el senador Ted Cruz y la rapera Nicki Minaj. Según sus defensores, esta iniciativa podría ayudar a reducir las brechas de acceso a la inversión y fomentar la creación de riqueza en familias de bajos ingresos.
Los padres podrán aportar hasta $2,500 anuales antes de impuestos, y las cuentas aceptarán contribuciones adicionales de familiares, empleadores, gobiernos y organizaciones filantrópicas, con un límite total de $5,000 al año. No obstante, solo los bebés nacidos entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2028 recibirán el incentivo inicial del Tesoro. Para cualificar, el niño debe ser ciudadano estadounidense y tener número de Seguro Social.
Las cuentas estarán disponibles para inscripción a partir de julio de 2026 mediante el formulario 4547 del Servicio de Impuestos Internos o un portal en línea que abrirá ese verano. Los fondos no podrán retirarse hasta los 18 años y estarán sujetos a impuestos.
El programa también cuenta con apoyo del sector privado. Michael y Susan Dell anunciaron una donación de $6,250 millones para ofrecer $250 iniciales a menores de 10 años de familias con ingresos medios o bajos. Ray y Barbara Dalio aportaron $75 millones para beneficiar a niños en Connecticut. Empresas como Uber, MasterCard, BlackRock, Visa y Charles Schwab se han unido a la iniciativa.
Los impulsores de las “Cuentas Trump” sostienen que buscan ampliar la participación de las familias en la economía de inversión y reforzar el sistema capitalista. Sin embargo, críticos advierten que el programa podría beneficiar más a los hogares con mayores recursos, ya que pueden aportar más fondos y aprovechar los incentivos fiscales. También señalan que la medida no compensa los recortes en asistencia alimentaria y Medicaid realizados durante la misma administración.
De acuerdo con estimaciones, un aporte inicial de $1,000 podría crecer a unos $3,570 en 18 años con una rentabilidad promedio del 7%, aunque los expertos advierten que los beneficios reales dependerán de la capacidad de ahorro de cada familia.




