Anchorage, Alaska — Aviones de combate del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD, por sus siglas en inglés), una entidad binacional de Estados Unidos y Canadá, interceptaron cinco aeronaves rusas que volaban en el espacio aéreo internacional frente a la costa occidental de Alaska. Funcionarios militares aclararon que los vuelos no fueron considerados provocativos.
Según un comunicado, el NORAD detectó y siguió el rastro de dos bombarderos Tu-95, dos cazas Su-35 y un avión de alerta temprana A-50, que operaban cerca del estrecho de Bering el jueves. En respuesta, la organización desplegó dos F-16, dos F-35, un E-3 y cuatro aviones cisterna de reabastecimiento KC-135 para interceptar, identificar y escoltar a las aeronaves rusas hasta que abandonaron el área.
“El NORAD confirma que las aeronaves rusas permanecieron en espacio aéreo internacional y no ingresaron al espacio aéreo soberano de Estados Unidos ni de Canadá. Este tipo de actividad ocurre con regularidad y no se considera una amenaza”, indicó la institución.
Las aeronaves rusas operaban en una zona cercana al estrecho de Bering, un cuerpo de agua de aproximadamente 80 kilómetros de ancho que separa los océanos Pacífico y Ártico. Dicha área forma parte de la Zona de Identificación de Defensa Aérea de Alaska, donde se requiere que todos los aviones se identifiquen al ingresar por motivos de seguridad nacional.
El comando explicó que utiliza satélites, radares terrestres y aerotransportados, además de aeronaves, para detectar y monitorear los vuelos en la región. Aunque su sede principal se encuentra en la Base de la Fuerza Espacial Peterson, en Colorado, las operaciones en Alaska se realizan desde la Base Conjunta Elmendorf-Richardson, en Anchorage.




