Bogotá — El Gobierno de Colombia anunció un plan de manejo para la población de hipopótamos descendientes de los animales introducidos por el narcotraficante Pablo Escobar hace más de treinta años. La medida incluye la eutanasia de al menos 80 ejemplares durante el segundo semestre del año, ante la amenaza que representa su reproducción descontrolada para los ecosistemas locales.
“Desde 2022 la ciencia nos dijo que hay que reducir la población de hipopótamos para salvar nuestros ecosistemas”, declaró la ministra de Ambiente, Irene Vélez, al explicar que el traslado de estos animales a otros países no dio resultado. Vélez sostuvo que el procedimiento será “responsable y ético” y se aplicará en la Hacienda Nápoles —antigua propiedad de Escobar— y en la Isla del Silencio, principales zonas de concentración.
Natalia Ramírez, directora de Bosques del Ministerio de Ambiente, detalló que se emplearán dos métodos de eutanasia: uno físico y otro químico. Ambos comenzarán con la captura, sedación y posterior aplicación de medicamentos aprobados por especialistas en el manejo de fauna silvestre.
Vélez indicó que el Gobierno no descarta intervenir otras zonas donde los hipopótamos se han acercado a comunidades humanas. “Sabemos que hay individuos que están paseando en espacios donde viven seres humanos y para nosotros es fundamental resguardar la vida humana”, afirmó.
La ministra informó además que, por primera vez, se asignarán recursos por 7,200 millones de pesos colombianos (aproximadamente dos millones de dólares) para ejecutar el plan a partir del segundo semestre de 2026.
Según estimaciones oficiales, actualmente existen cerca de 200 hipopótamos en el país y, si no se controla la expansión, la población podría ascender a 1,000 individuos para 2035.




