Al menos cinco personas murieron y varias resultaron heridas tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Córdoba, en el sur de España. Fuentes cercanas a la investigación informaron a EFE que un número no precisado de pasajeros permanece atrapado.
El accidente se produjo cuando un tren de la empresa Iryo, que se dirigía a Madrid, descarriló alrededor de una hora después de salir de Málaga e invadió la vía contigua. En ese momento circulaba por allí otro convoy de la estatal Renfe Alvia, que cubría la ruta Madrid-Huelva y también terminó descarrilando.
Tres de las víctimas viajaban en el tren Alvia y dos en el Iryo. Según la compañía Iryo, en su tren viajaban 317 personas. Los dos últimos vagones fueron los más afectados, y el último quedó volcado sobre uno de sus lados, relató el periodista de Radio Nacional de España (RNE) Salvador Jiménez, quien se encontraba a bordo.
Los pasajeros fueron evacuados, y aunque aún no se tiene información precisa sobre la cantidad de heridos, la empresa pública Adif comunicó en su cuenta de X que los servicios de emergencias acudieron de inmediato al lugar del siniestro.
El servicio de emergencias de Andalucía confirmó que numerosas unidades de bomberos, ambulancias y policías se desplazaron a la zona. Adif informó además que el servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía fue suspendido mientras continúan las labores de rescate e investigación de las causas del accidente.




