El descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en el sur de España provocó este domingo la muerte de al menos 10 personas y dejó 25 heridas de gravedad. El accidente ha generado caos en las principales estaciones y forzó la suspensión del servicio ferroviario entre Madrid y varias ciudades andaluzas.
El incidente ocurrió cuando un tren de la empresa Iryo, con destino a Madrid y 317 pasajeros a bordo, descarriló aproximadamente una hora después de partir de Málaga. El convoy invadió la vía contigua, por la que circulaba un tren de la estatal Renfe Alvia que cubría la ruta Madrid-Huelva. El impacto causó que ambos trenes descarrilaran.
Según la empresa pública Adif, responsable de la infraestructura ferroviaria, la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y las ciudades de Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva permanecerá suspendida “al menos durante todo el lunes 19 de enero”.
Para atender la emergencia, las estaciones de Atocha (Madrid), Sevilla, Córdoba y Málaga permanecerán abiertas toda la noche, a fin de ofrecer alojamiento temporal a los cientos de pasajeros afectados por la interrupción del servicio. Mientras tanto, las oficinas de alquiler de vehículos en Atocha se encontraban con largas filas pasada la noche del domingo, y el personal de Renfe intentaba responder a las numerosas solicitudes de los viajeros.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, canceló su agenda del lunes para atender de inmediato la situación. En un mensaje publicado en redes sociales, afirmó que el Ejecutivo está coordinando esfuerzos con las autoridades competentes y los servicios de emergencia para brindar asistencia a los pasajeros y a sus familias.




