Durante la continuación de las vistas de revisión tarifaria, el principal oficial ejecutivo (CEO) de Genera PR, Winnie Irizarry, reconoció estar preocupado por el posible efecto que la situación económica de su empresa matriz, New Fortress Energy (NFE), pueda tener sobre las operaciones de la compañía en Puerto Rico.
“En el caso de que NFE pase por algún proceso de reestructuración, pues sí, Genera se puede ver afectado. Esa es la parte que me preocupa a mí”, expresó Irizarry al responder preguntas del oficial examinador del Negociado de Energía, Scott Hempling.
El ejecutivo explicó que solo conoce “lo que ha salido público” sobre la condición fiscal de NFE y aseguró que no ha tomado decisiones en Genera basadas en esa circunstancia. Aclaró además que la empresa opera de forma independiente y que la matriz no influye en las decisiones del día a día relacionadas con la gestión de la flota generatriz de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).
Irizarry confirmó que existen cláusulas en el contrato de Genera PR que podrían activarse si la matriz enfrenta problemas financieros. “Hay cláusulas en el contrato de ‘default’, que si le pasa algo a la matriz, se puede ver afectado también”, señaló. Agregó que Genera no cuenta con un plan de contingencia ante una posible reestructuración de NFE. Hempling le recordó que el contrato permite al gobierno de Puerto Rico y a la Autoridad para las Alianzas Público Privadas rescindir el acuerdo en caso de quiebra, a lo que Irizarry respondió afirmativamente.
El ejecutivo también indicó que un mayor uso de gas natural en la generación eléctrica local podría beneficiar financieramente a NFE si esta actúa como suplidor. No obstante, subrayó que el objetivo de Genera es aumentar la gasificación para lograr ahorros, independientemente de quién provea el combustible. Explicó que NFE suministra apenas un 25% del gas natural en la isla, aunque este combustible genera cerca del 50% de la energía. “Genera tiene a dos suplidores más de gas natural (aparte de NFE)… El gas natural es el combustible más barato”, añadió.
NFE recientemente llegó a un acuerdo de moratoria con varios de sus acreedores tras incumplir un pago previsto para mediados de noviembre. En documentos enviados a la Comisión de Bolsas y Valores (SEC), la empresa admitió no poder radicar a tiempo su informe trimestral y adelantó la posibilidad de incumplir otros pagos. Los acreedores le otorgaron hasta el 15 de diciembre para saldar los intereses de sus notas corporativas con vencimiento en 2029.
En la misma vista, dedicada a conflictos de interés, tanto Irizarry como Juan Saca, CEO de LUMA Energy, recalcaron que sus matrices no interfieren en las operaciones locales y que las licitaciones son manejadas por la Oficina Independiente de Adquisiciones (3PPO) de la Autoridad para las Alianzas Público Privadas.
En el tramo final de la sesión, Irizarry afirmó que Genera PR no tiene interés en renovar el contrato de operación, vigente hasta 2033, y que su meta principal es el decomiso de plantas antiguas. A preguntas del abogado de los bonistas, Corey Brady, admitió que, al concluir su contrato, Genera dejaría de existir, dado que fue creada específicamente para cumplir con esa función.




