El Negociado de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos incautó aproximadamente 935 libras de cocaína que provenían de República Dominicana. El operativo se llevó a cabo en el puerto de San Juan.
Según el comunicado oficial, la droga estaba distribuida en bloques y escondida dentro del chasis de un remolque de carga de plataforma. El valor total del contrabando asciende a unos 6.7 millones de dólares.
El incidente ocurrió el miércoles 24 de diciembre, cuando oficiales inspeccionaban la carga entrante del buque de carga rodada M/V Kydon. Durante la revisión, los agentes detectaron irregularidades en el chasis del remolque y decidieron realizar una inspección más detallada. Con la ayuda de un perro policial, el examen dio positivo a narcóticos, y análisis posteriores confirmaron que se trataba de cocaína.
Kian Tomas, director del Puerto del Área de San Juan, destacó: “Nuestros oficiales se mantienen vigilantes y dedicados a proteger nuestras fronteras, incluso durante la temporada navideña”.
De acuerdo con la CBP, la droga fue extraída con apoyo del Departamento de Policía de Puerto Rico y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional. Las autoridades continúan las investigaciones para determinar el origen del contrabando. No se ofrecieron detalles sobre los responsables del envío.
Tomas añadió que “esta incautación demuestra el compromiso y el profesionalismo de nuestro equipo para evitar que drogas peligrosas lleguen a nuestras comunidades”.
La CBP recordó que en octubre de 2025 había reportado otra incautación en el puerto de San Juan, donde se decomisaron 165 kilos (365 libras) de cocaína valorados en unos 4 millones de dólares. En esa ocasión, los agentes del Equipo Antiterrorista de Control de Contrabando (A-TCET) seleccionaron un contenedor para inspección y hallaron ocho bolsas ocultas entre los palés con 149 paquetes en forma de ladrillo que también resultaron ser cocaína.
La agencia explicó que utiliza tecnologías avanzadas como la Inspección No Intrusiva (NII, por sus siglas en inglés) para detectar cargamentos ilícitos sin necesidad de abrir vehículos o descargar su contenido. Este sistema recurre a imágenes de rayos X y rayos gamma, además de equipos portátiles y de mano que facilitan la detección de contrabando en las fronteras estadounidenses.




