El sueño de Carlos Delgado de ingresar al Salón de la Fama del Béisbol volvió a quedar pendiente. El Comité de la Era Contemporánea no le otorgó los votos suficientes para formar parte de la Clase 2026, dejando al boricua a tan solo tres sufragios de la inmortalidad.
Delgado, de 53 años y oriundo de Aguadilla, figuró entre ocho candidatos evaluados por un panel de 16 miembros que incluía a miembros del Salón de la Fama, dueños de franquicias y exgerentes generales. El extoletero obtuvo nueve votos, cuando necesitaba al menos 12 —el 75%— para ser exaltado y convertirse en el sexto puertorriqueño en alcanzar ese honor.
El único seleccionado fue el segunda base Jeff Kent, con 14 votos. Actualmente, solo cinco boricuas tienen un lugar en Cooperstown: Roberto Clemente, Orlando “Peruchín” Cepeda, Roberto Alomar, Iván “Pudge” Rodríguez y Edgar Martínez.
Entre los integrantes del comité estuvieron Ferguson Jenkins, Jim Kaat, Juan Marichal, Atanacio “Tany” Pérez, Ozzie Smith, Alan Trammell y Robin Yount, además de los propietarios Mark Attanasio (Brewers de Milwaukee) y Arte Moreno (Angels de Los Ángeles). También participaron los exgerentes generales Kim Ng, Doug Melvin, Tony Reagins y Terry Ryan; los periodistas Tyler Kepner y Jayson Stark, y el historiador Steve Hirdt.
Según las reglas vigentes del Salón de la Fama, cualquier candidato que reciba menos de cinco votos queda fuera del proceso durante el siguiente ciclo de tres años. El Comité de la Era Contemporánea volverá a reunirse en 2028.
Delgado había sido incluido nuevamente en la papeleta en noviembre de 2025, tras haber quedado fuera en 2015 al recibir solo un 3.6% de los votos de la BBWAA, por debajo del mínimo de 5% requerido. Algunos expertos consideran que su postura contra la guerra en Irak en 2004, cuando se rehusó a salir del dugout durante la entonación de God Bless America, pudo haber afectado su consideración por parte de algunos votantes.
Durante su carrera de 17 temporadas en las Grandes Ligas, Delgado dejó promedio de .280, con 473 jonrones y 1,512 carreras impulsadas, jugando para los Blue Jays de Toronto, los entonces Marlins de Florida y los Mets de Nueva York. Fue tres veces Bate de Plata, dos veces seleccionado al Juego de Estrellas y ganador del premio Roberto Clemente por su labor humanitaria.




