En su hogar en Dorado, el teléfono de Carlos Delgado permaneció en silencio la noche del domingo, cuando el Comité de la Era Contemporánea anunció al jugador que será exaltado al Salón de la Fama en 2026. El extoletero aguadillano se quedó a tres votos de obtener uno de los máximos honores del béisbol, quedándose corto para convertirse en el sexto puertorriqueño en Cooperstown.
Delgado obtuvo nueve de los 16 votos del comité, que se reunió durante las reuniones invernales de las Grandes Ligas en Orlando, Florida. Solo Jeff Kent, otrora intermedista, fue seleccionado con 14 votos entre los ocho candidatos que incluían a Barry Bonds, Roger Clemens, Gary Sheffield, Dale Murphy, Don Mattingly, Fernando Valenzuela y al propio Delgado.
“Es un proceso sobre el que uno no tiene control. No sabes cuáles son los criterios exactos. Uno se mantiene esperanzado, pero hay que tener dos sacos”, comentó con serenidad desde su casa. Aunque su nombre no fue anunciado, el boricua de 53 años recibió el resultado con buena actitud, rodeado de su esposa, hijos, padres y familiares.
Delgado, máximo jonronero puertorriqueño con 473 cuadrangulares, destacó la muestra de cariño del público. “Desde que se anunció la lista, el apoyo del pueblo ha sido hermoso. La gente rezando por uno, diciéndome que iba a mí. Fue un proceso lleno de cosas bonitas”, expresó emocionado.
El comité que lo evaluó estuvo compuesto por figuras históricas como Atanacio “Tany” Pérez y Juan Marichal, junto a dirigentes, periodistas y propietarios. El exinicialista entiende que su tiempo podría llegar más adelante. “Saqué nueve votos, me quedé cortito por tres, pero nueve creyeron en mí. Eso aumenta las posibilidades para cuando me evalúen otra vez en tres años”. El próximo proceso del comité será en diciembre de 2028.
Delgado jugó 17 temporadas en las Mayores con los Blue Jays de Toronto, los Marlins de Florida y los Mets de Nueva York, con promedio de .280 y 1,512 carreras impulsadas. Fue galardonado con el Premio Roberto Clemente por su labor humanitaria a través de su Fundación Extrabases.
“Estoy orgulloso de mi carrera y de cómo la llevé dentro y fuera del terreno. La vida ha sido buena. Si de todo esto sale algo positivo, es que nueve personas piensan que merezco estar en el Salón. Eso me llena de gratitud”, dijo.
Sobre Jeff Kent, su antiguo compañero en ligas menores, Delgado celebró su elección. “Fue mi primer roommate en 1989. Es meritorio. Nadie en segunda base ha sido más consistente ofensivamente. Le dije a mi esposa que si lo comparas con otros en su posición, sus números son impresionantes”.
Aunque el teléfono no sonó esta vez, Delgado mantiene la fe de que algún día sí lo hará. “Cuando llegue el momento, llega. Yo no puedo empujar una carrera más, pero estoy tranquilo, agradecido y feliz con lo vivido”, concluyó con una sonrisa.




