El exolímpico canadiense Ryan Wedding, considerado uno de los narcotraficantes más buscados de Estados Unidos y comparado con Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, fue arrestado el jueves por la noche en México y será extraditado próximamente, informó el FBI este viernes.
“Ryan James Wedding fue detenido en México anoche. Está siendo trasladado de México a Estados Unidos a través del FBI para enfrentar la justicia”, indicó el director de la agencia, Kash Patel, quien se encuentra en territorio mexicano para reunirse con el secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch.
Wedding se había mantenido escondido en México durante más de una década. Desde 2024 enfrenta cargos en Estados Unidos por tráfico de cocaína y asesinato, siendo uno de los fugitivos más buscados por el FBI.
Patel agradeció la colaboración del Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, y destacó que el arresto fue “el resultado de una gran cooperación y trabajo en equipo”. También señaló que el operativo se concretó “gracias al liderazgo y compromiso” del presidente estadounidense, Donald Trump, con “la aplicación de la ley a nivel mundial”.
En noviembre de 2025, las autoridades estadounidenses aumentaron de 10 a 15 millones de dólares la recompensa por información que condujera a su captura. Wedding había representado a Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002 en Salt Lake City, Utah, en la disciplina de snowboard.
Durante una conferencia de prensa en ese momento, el director del FBI afirmó: “Que nadie se equivoque, Ryan Wedding es la versión moderna de Pablo Escobar. Es la versión moderna de ‘El Chapo’ Guzmán”.
Según la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, Wedding lidera una organización criminal transnacional responsable del tráfico de decenas de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos y Canadá, provenientes de Colombia y transportadas a través de México.
El exatleta pasó de representar a su país en 2002 a ser arrestado y sentenciado en 2010 a 48 meses de prisión por intentar trasladar 24 kilos de cocaína desde San Diego (EE.UU.) hacia Canadá. Tras cumplir su condena, fue extraditado en 2011 a su país, donde intentó reorganizar operaciones de narcotráfico vinculadas al cártel de Sinaloa. Cuando las autoridades canadienses estuvieron a punto de detenerlo nuevamente, huyó a México, desde donde dirigió su red criminal y ordenó varios asesinatos, según las investigaciones.




