Washington — El reverendo Jesse Jackson no yacerá en honor en la Rotonda del Capitolio de los Estados Unidos. La oficina del presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, rechazó una solicitud de la familia del líder de los derechos civiles, alegando precedentes que reservan dicho honor a expresidentes, militares y ciertos funcionarios de alto rango.
Jackson, quien murió esta semana a los 84 años, fue una figura clave del movimiento por los derechos civiles y dos veces candidato presidencial en Estados Unidos. Su familia, junto a varios legisladores demócratas, había pedido que su cuerpo fuera homenajeado en el Capitolio.
La negativa ocurre en medio de tensiones políticas sobre quién puede recibir este tipo de tributo en la Rotonda. En el pasado, también se rechazaron solicitudes para honrar al activista conservador asesinado Charlie Kirk y al exvicepresidente Dick Cheney. Aunque no existe una norma formal sobre quién califica para este reconocimiento, la decisión depende del acuerdo entre la Cámara y el Senado.
La familia Jackson anunció que los actos conmemorativos comenzarán la próxima semana en Chicago, Washington, D.C. y Carolina del Sur, su estado natal. Los servicios finales están programados para el 6 y 7 de marzo en Chicago.
Históricamente, la Rotonda del Capitolio se reserva para “ciudadanos eminentes”. John Lewis fue el primer legislador negro en yacer allí, en 2020, mientras que Ruth Bader Ginsburg fue velada ese mismo año en el Statuary Hall tras un acuerdo de la entonces presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi. Entre los civiles honrados anteriormente figuran Rosa Parks, en 2005, y el reverendo Billy Graham, en 2018.
Jackson, ministro bautista y líder humanitario, dejó una profunda huella en la política estadounidense con sus campañas de 1984 y 1988 y la creación de la Rainbow PUSH Coalition, que se convirtió en una plataforma para el activismo progresista. Su mensaje de justicia social e inclusión inspiró a una generación de líderes dentro del Partido Demócrata y más allá.




