El narcotraficante mexicano Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, fue abatido este domingo durante un operativo encabezado por fuerzas federales en el estado de Jalisco. Nacido en 1966 en Aguililla, Michoacán, Oseguera Cervantes creció en una comunidad rural antes de emigrar a Estados Unidos, donde fue detenido por delitos relacionados con drogas y posteriormente deportado a México.
A su regreso, en la década de 1990, se vinculó con el Cártel del Milenio y, tras la fragmentación de esa organización, impulsó el surgimiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) a inicios de los años 2010. Bajo su mando, el CJNG se expandió rápidamente por gran parte del territorio mexicano y estableció rutas internacionales para el tráfico de metanfetaminas y fentanilo hacia Estados Unidos.
Su liderazgo estuvo marcado por la violencia extrema y la sofisticación táctica de sus operaciones. La organización fue señalada por múltiples masacres, emboscadas a autoridades y bloqueos coordinados en distintas regiones de México. Entre los hechos más notorios atribuidos a “El Mencho” destaca el atentado, en junio de 2020, contra el entonces secretario de Seguridad Ciudadana de Ciudad de México, Omar García Harfuch, ataque que dejó muertos y heridos.
También se le responsabiliza por agresiones contra fuerzas federales, como el derribo de un helicóptero militar en 2015 y bloqueos masivos en Michoacán y Jalisco, además de la operación de centros clandestinos, entre ellos el rancho Izaguirre, descubierto en marzo de 2025.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que permitiera su captura, mientras que el Departamento del Tesoro lo había incluido en su lista de capos sancionados por tráfico internacional de drogas.
Tras más de una década evadiendo operativos, fue abatido en Tapalpa, Jalisco, lo que desató una ola de violencia con bloqueos, incendios de vehículos y ataques en la región. Su muerte representa uno de los mayores golpes al narcotráfico mexicano en años, comparable a la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2016.
Con la caída de Oseguera Cervantes, el CJNG pierde a su máximo líder, lo que genera incertidumbre sobre el futuro de la organización y las repercusiones en la dinámica del crimen organizado en México.




