Los Vaqueros de Bayamón, los Mets de Guaynabo y los Cangrejeros de Santurce lograron validar sus reclamos ante el Baloncesto Superior Nacional (BSN), tras determinarse que ninguna de las 12 franquicias superó el tope salarial de $1.4 millones establecido para la temporada 2025.
El nuevo director de torneo, Ricardo Carrillo, explicó que una auditoría externa reflejó inicialmente posibles excesos, pero tras revisar los informes y dar oportunidad a las franquicias de presentar evidencia, se otorgaron créditos por factores como lesiones certificadas de jugadores importados. “Por lo tanto, ningún equipo se pasó del tope salarial, del hard cap”, afirmó.
Carrillo detalló que estos créditos se aplican cuando un refuerzo con contrato garantizado se lesiona y debe seguir recibiendo pago, pero el monto no se contabiliza dentro del tope si la lesión está certificada. Subrayó que, gracias a los ajustes, todos los equipos cumplieron con las reglas.
El presidente del BSN, Ricardo Dalmau, consideró que el resultado es un paso importante para la transparencia administrativa de la liga. “Se trabajaron auditorías por primera vez en 96 años. Reflejaron áreas por mejorar y se están atendiendo. Es positivo que todas las franquicias estén dentro de los parámetros”, dijo. Añadió que algunas transacciones fuera del reglamento se encuentran bajo revisión en los foros correspondientes.
Bayamón y Guaynabo, sin embargo, aún enfrentan procesos apelativos ante la Federación de Baloncesto de Puerto Rico por presuntas violaciones relacionadas con contratos de jugadores. Si sus apelaciones no prosperan, se exponen a multas de $50,000, la pérdida de refuerzos durante los primeros tres partidos y de selecciones en el sorteo de novatos, según el reglamento de 2025.
Carrillo destacó que las nuevas clasificaciones salariales y una reclasificación de jugadores han hecho que las franquicias sean más cautelosas con sus refuerzos. “La intención es que todos compitan en igualdad de condiciones”, expresó.
En el caso de los Cangrejeros, iniciarán la próxima temporada con solo dos refuerzos, mientras que Bayamón optó por no repetir el trío estelar que integraban Danilo Gallinari, Chris Duarte y JaVale McGee.
La nueva estructura salarial establece que un jugador nativo de Categoría A puede devengar hasta $150,000 por temporada, mientras que un refuerzo con experiencia en la NBA percibiría $75,000 mensuales. Los jugadores nativos de Categoría B tendrían un máximo de $100,000, y las restantes categorías —C, D, E, F y G— ofrecen rangos que van desde $85,000 hasta $12,000.
“Para 2026 hemos avanzado mucho en transparencia y en visibilidad de las operaciones. La liga y la fanaticada son las grandes ganadoras”, concluyó Dalmau.




