Bomberos rescatan a perrita atrapada en Fajardo y la reúnen con su familia

Tres bomberos de Fajardo y Río Grande salvaron a una perrita que quedó atrapada bajo una guagua abandonada.
La rápida acción de tres bomberos fue clave para que el can pudiera salir en buen estado tras quedar atascado entre una goma y un guardalodos

La rápida intervención de tres bomberos de Río Grande y Fajardo permitió rescatar a una perrita que había quedado atrapada entre el guardalodos y la goma de una guagua abandonada en el barrio Florencio de Fajardo, cerca de las 7:00 a.m. del miércoles.

Daniel García, bombero destacado en Fajardo, relató a El Nuevo Día que la dueña del animal paseaba a sus tres perros en un terraplén baldío cerca de una iglesia cuando notó que una de sus mascotas había desaparecido. “La señora se percató de que la perrita no aparecía y los otros dos perros le avisaron que estaba atrapada entre la goma y el guardalodos de una guagua abandonada”, explicó.

Los rescatistas intentaron levantar el vehículo con un gato hidráulico, pero el terreno estaba saturado por las lluvias recientes, por lo que optaron por usar una palanca y calzar la guagua con precaución. “Entre David Méndez, bombero de Río Grande, Carlos López y yo levantamos el vehículo para crear espacio y sacar a la perrita sin tocarlo, ya que no teníamos al dueño”, indicó García.

Tras unos 20 minutos de trabajo, lograron liberar a la perrita sana y salva. El bombero destacó que la reacción de los otros dos perros fue lo más conmovedor de la escena. “Al principio ladraban con desconfianza, pero al ver que ayudábamos, se acercaban a lamerla como si le dijeran ‘todo va a estar bien’. Era una lealtad brutal, algo de lo que los humanos deberíamos aprender”, expresó.

García también contó que la dueña intentó buscar ayuda en una gasolinera antes de llamar a los bomberos, pero varias personas se negaron al saber que se trataba de rescatar a un animal. “La gente le decía que no tenía tiempo. Por eso nos llamó”, añadió.

El bombero enfatizó que estos rescates, aunque parezcan menores, también implican riesgos. “La gente piensa que solo apagamos incendios, pero hacemos mucho más. A veces tenemos que escalar 50 pies para salvar a un gato. No hay mayor satisfacción que ayudar a estos animalitos, que son parte de las familias, casi como otro hijo”, concluyó García.

Compartir:

Facebook
WhatsApp
Threads
X
Ultimas Noticias
Categorías

Suscríbete a nuestro boletín informativo

Mantente informado con las noticias más relevantes de Puerto Rico y recibe nuestras actualizaciones directamente en tu correo.