A cuatro meses de que la gobernadora Jenniffer González firmara la legislación que dispone la creación de un Banco de Leche Materna en Puerto Rico, el Departamento de Salud continúa afinando el reglamento que permitirá su puesta en marcha. La discusión actual se centra en determinar si la administración de la institución será pública o privada.
El proyecto es considerado una “grandísima inversión” para el sistema de salud de la isla y cobra relevancia ante los más de 2,000 nacimientos de bebés prematuros registrados durante el año pasado. La iniciativa busca garantizar el acceso a leche materna segura y pasteurizada para los infantes que más la necesitan, especialmente aquellos cuyas madres no pueden amamantar por razones médicas.
El Banco de Leche Materna será la primera instalación de este tipo en Puerto Rico y formará parte de los esfuerzos del gobierno por fortalecer la atención neonatal y promover la lactancia como política pública de salud.




