Las autoridades trabajan contra el reloj para presentar cargos por maltrato animal y maltrato de menores en el caso de una niña de cuatro años y unos 42 perros rescatados de una residencia en la urbanización Villa Esperanza, en Caguas.
El teniente coronel Gerardo Oliver, comandante del área de Caguas, informó que los animales serían trasladados con apoyo de Manejo de Emergencias municipal y rescatistas a un albergue, donde recibirán baños, atención veterinaria y evaluación. “Necesitamos la certificación veterinaria sobre las condiciones de los animales para consultar con el fiscal en horas de la tarde”, explicó Oliver, quien añadió que el cargo por maltrato de menores “está sobre la mesa” y se discutiría con la Fiscalía durante el día.
La intervención comenzó tras una denuncia proveniente de la escuela Doctor Juan José Osuna, cercana a la vivienda, que alertó sobre el ruido de los perros. En la propiedad, los agentes encontraron a los animales en una zona boscosa, muchos amarrados con cadenas o sogas y en condiciones deplorables. La residencia, sin agua ni electricidad, estaba llena de basura y ratas; dentro, una niña de cuatro años dormía en un sillón.
La investigación preliminar indica que la menor no asistía a la escuela ni recibía beneficios del Programa WIC. Oliver señaló que las entidades públicas “sabían que si acudían, iban a llegar hasta esta casa, que no estaba en ninguna condición”. Agregó que la familia continuaba viviendo allí tras la muerte del propietario original. La abuela paterna de la niña llegó a la escena y, según Oliver, “debía conocer de las condiciones en que estaban viviendo”.
La secretaria del Departamento de la Familia, Suzanne Roig Fuertes, confirmó que se asumió la custodia de emergencia de la menor, quien, según indicó, presenta un aparente diagnóstico de autismo. “Vivía en condiciones que atentaban contra su seguridad y bienestar”, dijo la funcionaria. Afirmó que la niña está protegida mientras se identifica un recurso familiar y que la familia no tiene antecedentes previos en la agencia.
Roig Fuertes exhortó a la ciudadanía a reportar cualquier sospecha de maltrato, recordando que pueden comunicarse con la Policía de Puerto Rico al 787-343-2020, al 911 o a la línea de emergencia del Departamento de la Familia al 787-749-1333. “Solo podemos intervenir por el bienestar de los menores y familias cuando alguien alerta sobre una situación irregular”, concluyó.




