Un año después de la muerte de su esposo, una madre de tres hijos en Utah publicó un libro infantil sobre cómo superar la pérdida. Kouri Richins, de 35 años, promocionó “Are You With Me?” en televisión local y fue celebrada por su mensaje de consuelo. Sin embargo, semanas después, fue arrestada y acusada de asesinar a su esposo, Eric Richins.
Según los fiscales, Kouri envenenó a su pareja en marzo de 2022 al mezclar fentanilo en un cóctel. Alegan que enfrentaba deudas millonarias y que actuó por beneficio económico mientras mantenía una relación con otro hombre. Enfrenta casi 30 cargos, incluyendo asesinato agravado, intento de asesinato, falsificación y fraude. Se ha declarado no culpable.
El caso ha conmocionado a la comunidad de Park City, donde un jurado de 12 personas decidirá su destino en un juicio que comenzará el lunes y durará un mes. Sus abogados —Wendy Lewis, Kathy Nester y Alex Ramos— aseguran que ella espera demostrar su inocencia. “Kouri ha esperado casi tres años por este momento… Lo que se ha dicho al público guarda poca relación con la verdad”, expresó su defensa.
Los documentos de la fiscalía relatan dos posibles intentos de envenenamiento. En San Valentín de 2022, Eric Richins habría enfermado tras comer un sándwich preparado por su esposa y le dijo a un amigo: “Creo que mi esposa intentó envenenarme”. Un mes después fue hallado muerto con cinco veces la dosis letal de fentanilo en su cuerpo.
Testigos clave incluyen al amigo que recibió esa llamada y a la empleada doméstica Carmen Lauber, quien dijo haberle vendido pastillas de fentanilo a Kouri. Lauber afirmó que ella le pidió una segunda entrega porque las primeras “no eran lo suficientemente fuertes”. La defensa sostiene que la mujer miente a cambio de inmunidad legal, y que nunca se hallaron drogas en la casa de los Richins.
El dinero parece ser un eje central del caso. Documentos judiciales muestran que Eric consultó a un abogado de divorcio en 2020 tras descubrir irregularidades financieras. Kouri, con deudas que superaban 1.8 millones de dólares, habría intentado abrir pólizas de seguro de vida por cerca de 2 millones a nombre de su esposo sin su conocimiento. También enfrenta acusaciones de fraude hipotecario y falsificación de préstamos.
Lo que comenzó como un proyecto para consolar a sus hijos se convirtió en un caso que hoy acapara la atención nacional, en una historia donde la línea entre el duelo y el crimen se difumina peligrosamente.




