Madrid, España – El hallazgo este jueves de dos nuevos cuerpos entre los restos de los trenes que colisionaron el domingo en el sur de España elevó a 45 el número de muertos, una cifra que podría ser definitiva. “Se han hallado en uno de los vagones”, confirmó un portavoz del servicio de emergencias de Andalucía a AFP, al explicar que el total coincide con las denuncias de desaparecidos. “En teoría, son las dos personas que faltaban encontrar en Adamuz”, añadió.
La tragedia ocurrió en esta localidad andaluza de la provincia de Córdoba, donde expertos investigan las causas del peor accidente ferroviario del país desde 2013, cuando un descarrilamiento en Santiago de Compostela provocó 80 fallecidos. Según las primeras informaciones, los últimos coches de un tren del operador privado italiano Iryo descarrilaron cuando cubrían la ruta Málaga-Madrid y terminaron sobre la vía contraria, justo cuando pasaba un tren de Renfe que se dirigía desde Madrid a Huelva.
Los investigadores descartaron en principio un exceso de velocidad o un error humano, y ahora centran su atención en las vías y los trenes. “Que sea la infraestructura, que sea la vía, es posible, sin duda, pero nos encontramos ante un suceso muy extraño”, declaró el ministro de Transporte, Óscar Puente, señalando que la investigación será compleja y prolongada.
Mientras tanto, los familiares de las 45 víctimas comenzaron los entierros en medio del luto nacional. El gobierno anunció un homenaje de Estado para el 31 de enero en Huelva, de donde eran originarios muchos de los afectados.
La denominada “semana negra” del ferrocarril español continuó con otros percances, entre ellos un choque en Murcia entre un tren metropolitano y un camión-grúa, que dejó varios heridos leves, y la muerte de un maquinista en Cataluña tras el colapso de un muro sobre la vía. Estos incidentes han puesto bajo escrutinio al ministro Puente, al Ministerio de Transportes del Gobierno de Pedro Sánchez y al sistema ferroviario nacional.
En Cataluña, los maquinistas se negaron a reanudar el servicio de cercanías tras las lluvias del domingo, alegando falta de condiciones de seguridad, lo que afectó a unos 400,000 usuarios. “Para recuperar la confianza en que las infraestructuras reúnen las condiciones de seguridad, necesitamos garantías”, dijo Diego Martin, secretario general del sindicato Semaf. El gremio convocó tres días de huelga para reclamar mejoras en la seguridad los próximos 9, 10 y 11 de febrero.
España cuenta con la segunda red de alta velocidad más grande del mundo, después de China. “Es una semana muy difícil y tenemos que intentar mantener la calma y reconducir esta situación”, pidió Óscar Puente en la radio Cadena Cope, insistiendo en la fiabilidad del transporte nacional. “No podemos, ni debemos poner en cuestión nuestra red, ni el transporte público de nuestro país. No es perfecto, no es infalible, pero es un gran sistema de transporte”, afirmó el ministro.




