Dos ciudadanos venezolanos fueron detenidos por funcionarios del Instituto Autónomo de la Policía del estado Mérida mientras celebraban en las calles la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, ocurrida la madrugada del 3 de enero a manos de fuerzas estadounidenses.
Según la minuta policial difundida en redes sociales, los hombres, de 64 y 65 años, lanzaban consignas contra el gobierno nacional, festejaban la salida de Maduro, insultaron a militantes del PSUV y realizaron detonaciones con un arma de fuego. La aprehensión se produjo en el sector Los Cedros, parroquia Río Negro del municipio Guaraque.
Durante un registro en la vivienda de los detenidos, los agentes encontraron un revólver marca Smith & Wesson con seis cartuchos, de los cuales cinco estaban percutidos, además de una escopeta sin marca visible. Ambos permanecen recluidos en la Estación Policial Guaraque, donde se adelantan las diligencias judiciales correspondientes.
En el estado Miranda también se reportó la detención de un joven en Charallave, tras hallarse en su teléfono móvil información a favor de la captura de Maduro, de acuerdo con medios locales.
Estas detenciones forman parte del Estado de Conmoción Exterior decretado por el Ejecutivo venezolano después de la operación militar estadounidense. El decreto, publicado en Gaceta Oficial, otorga amplios poderes a los cuerpos de seguridad para detener a cualquier persona involucrada en la promoción o apoyo del ataque armado contra el territorio nacional. El artículo 5 ordena ejecutar de manera inmediata dichas capturas y poner a los implicados a disposición del Ministerio Público y del sistema de justicia penal.
Organismos de derechos humanos han advertido que este marco extraordinario podría afectar las libertades civiles, incluida la libertad de expresión y reunión.




