Un oficial correccional que laboraba en la Institución Correccional de Máxima Seguridad Guayama 296 fue arrestado el martes por las autoridades estatales, tras pesar sobre él una orden de arresto en ausencia por los delitos de soborno y contrabando.
El Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR) y el Negociado de Investigaciones Especiales (NIE) identificaron al imputado como Radamés Morales Portalatín, quien contaba con 22 años de servicio en la agencia. Según se informó, el caso se refirió al NIE en 2025 luego de una confidencia recibida por oficiales correccionales, lo que dio paso a la creación del Task Force NIE-Corrección-Justicia, un esfuerzo investigativo conjunto.
La pesquisa, que continúa activa y podría conllevar más arrestos, incluyó vigilancia estratégica, recopilación de evidencia electrónica, documentación de transacciones y operaciones encubiertas. La evidencia apunta a que Morales Portalatín habría facilitado la entrada de contrabando a la institución a cambio de sobornos, incluso un pago documentado de $1,500. También se registró un encuentro con agentes encubiertos donde ocurrió intercambio de carfentanilo en el estacionamiento de un supermercado.
De acuerdo con la Agencia para el Control de Drogas (DEA), el carfentanilo es un opioide sintético sumamente potente, desarrollado originalmente para tranquilizar grandes animales como los elefantes.
La Fiscalía de Humacao presentó cargos en ausencia por violación a la Ley de Ética Gubernamental, soborno, introducción de contrabando a una institución correccional y distribución de sustancias controladas. La jueza superior Enid Cristina Rivera García, del Tribunal de Humacao, encontró el 11 de febrero causa para arresto en todos los cargos, impuso una fianza de $600,000 y expidió la orden de arresto. Morales Portalatín fue detenido el martes y llevado ante un magistrado para diligenciar la orden; no se ha confirmado si prestó la fianza.
El secretario del DCR, Francisco Quiñones Rivera, informó que ordenó la suspensión inmediata de empleo y sueldo del oficial como medida previa a su destitución. “El mensaje es claro: no vamos a permitir que unos pocos dañen el buen nombre de miles de oficiales que visten con orgullo el uniforme de nuestro Departamento”, expresó. Añadió que continuarán colaborando con las agencias de ley y orden.
Por su parte, el secretario del Departamento de Seguridad Pública (DSP), general Arturo Garffer, reafirmó la política de tolerancia cero ante la corrupción. “El contrabando celular o de drogas sintéticas como el fentanilo y el carfentanilo representa una amenaza directa a la seguridad pública. Nuestro mensaje es claro: tolerancia cero”, afirmó.
El comisionado del NIE, fiscal Ángel García, resaltó la rigurosidad del proceso. “Esta investigación demuestra que cuando se actúa con rigor, inteligencia y coordinación interagencial, las estructuras criminales pueden ser identificadas y procesadas con éxito”, señaló. Agregó que el NIE continuará utilizando todas las herramientas disponibles para proteger la integridad del sistema correccional y hacer que quienes violen la ley enfrenten las consecuencias.




