Las comunidades aledañas al caño Martín Peña, en San Juan, celebraron este jueves el inicio de la etapa culminante del proyecto de dragado del canal. Esta fase se extenderá entre siete y ocho años y busca atender los históricos problemas de salubridad y contaminación ambiental en el área.
Awilda Camacho, presidenta del G-8 —la entidad que agrupa a los líderes de las ocho comunidades que rodean el caño— afirmó que el inicio del dragado “representa la victoria de más de dos décadas de lucha incansable por la justicia ambiental, la salud pública y el derecho a permanecer en nuestro territorio. Es fruto de la organización y planificación comunitaria hecha por la gente y para la gente”.
Por su parte, José Barea Fernández, presidente de la Junta de Directores de la Corporación del Proyecto ENLACE del Caño Martín Peña, destacó el avance concreto del proceso: “Este comienzo del dragado es para terminar. Ahora, tenemos los pies dentro del agua, no del fango”. ENLACE fue creada en 2004 con el fin de impulsar el desarrollo planificado de las comunidades del entorno.
El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE, en inglés) estará a cargo de la profundización y ensanchamiento del caño, bajo el llamado “contrato tres” del proyecto. Esta fase comenzará con el dragado de una milla entre la laguna San José y la avenida Barbosa, y luego continuará hasta los tres puentes que conectan Hato Rey con Santurce. Estas estructuras se reforzaron el año pasado para soportar el aumento en la circulación de agua tras el ensanchamiento.
El miércoles se cumplió un año del inicio de esos trabajos de reforzamiento, correspondientes al “contrato dos”, que deben concluir en diciembre. Entre 2022 y 2025 se completó el “contrato uno”, dedicado a remover escombros y vegetación acumulada en el caño.
Con este nuevo impulso, las comunidades del Martín Peña ven acercarse una promesa largamente esperada: recuperar la salud ambiental del canal y mejorar la calidad de vida de miles de familias.




