La publicación de los llamados “papeles de Epstein”, archivos vinculados al fallecido pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, ha provocado una ola de revelaciones que alcanza a casas reales y a exministros en distintos países de Europa.
Desde que el Departamento de Justicia de Estados Unidos liberó más de tres millones de páginas del caso —incluidos miles de vídeos e imágenes— han salido a la luz contactos, conversaciones y encuentros que evidencian relaciones cercanas y frecuentes con Epstein.
Entre las figuras señaladas está la princesa Mette-Marit de Noruega, quien pernoctó durante cuatro noches en 2013 en la casa del magnate en Palm Beach, junto a una amiga. Los archivos muestran que mantuvieron contacto hasta un año después y que Epstein la invitó a su isla privada, invitación que ella declinó. En un comunicado, Mette-Marit asumió responsabilidad por su “escaso juicio” y expresó “vergüenza” por no haber investigado mejor el trasfondo de Epstein.
La monarquía británica también se ha visto afectada. El expríncipe Andrés, hermano del rey Charles III y despojado de sus títulos nobiliarios el año pasado, está acusado de haber organizado en 2010 el viaje de una joven de 20 años para mantener relaciones sexuales en su residencia de Royal Lodge, propiedad que abandonó recientemente. En 2014, Virginia Giuffre lo acusó de haber sido obligada a mantener relaciones sexuales con él, algo que Andrés siempre ha negado. Su exesposa, Sarah Ferguson, aparece mencionada por mensajes enviados a Epstein entre 2009 y 2010 que reflejan una relación cercana.
En el ámbito político, el exministro laborista británico Peter Mandelson renunció a su escaño vitalicio en la Cámara de los Lores tras ser destituido como embajador en Estados Unidos. La Policía Metropolitana de Londres confirmó una investigación criminal después de que se revelara que Mandelson compartió documentos sensibles del Gobierno británico con Epstein cuando era ministro de Empresa.
En Eslovaquia, el exministro de Exteriores Miroslav Lajcak, ahora exasesor de seguridad del primer ministro Robert Fico, admitió contactos con Epstein, aunque negó conocimiento de los delitos. Los archivos revelan intercambios con comentarios machistas y sexistas. Además, un correo de 2019 menciona al “primer ministro de Eslovaquia”, entonces Peter Pellegrini, actual presidente del país.
En Francia, Jack Lang, antiguo ministro de Cultura y Educación, reconoció una relación prolongada con Epstein que incluyó negocios, pero rechazó dimitir como presidente del Instituto del Mundo Árabe de París y aseguró que “ni un céntimo” del dinero del magnate terminó en su bolsillo ni en el de su hija Caroline. Otros nombres franceses aparecen en los archivos, como el del presidente Emmanuel Macron, sin evidencias de contacto directo.
También figuran la banquera Ariane de Rothschild, quien discutía con Epstein temas de política europea, y la economista española Astrid Gil-Casares, exesposa del presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, que mantuvo comunicación frecuente con él entre 2017 y 2019.
Entre los documentos liberados aparece además un pago de Epstein a su agente de viajes a nombre de José María Aznar por $1,050 en octubre de 2003, así como envíos dirigidos al expresidente del Gobierno español en 2003 y 2004. Los archivos también mencionan a Daniel Siad, un facilitador franco-argelino asentado en Barcelona que proveía mujeres a Epstein en distintas ciudades.




