Veteranos árbitros del baloncesto en Puerto Rico apoyaron la propuesta de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico que permitiría detener los partidos infantiles cuando los padres muestren comportamientos inapropiados desde las gradas.
La medida fue presentada por el presidente federativo Yum Ramos durante una conferencia de prensa en las oficinas del organismo, junto a directivos de las ligas de base, como parte de los preparativos para los torneos nacionales del año.
Juan “Pucho” Figueroa, exoficial y director de la Comisión Técnica de la Federación, destacó que esta iniciativa podría ser muy beneficiosa. “Podría ayudar muchísimo a que los padres entiendan que su comportamiento no es el mejor”, señaló. Explicó que el objetivo no es avergonzar a nadie, sino lograr que los padres reconozcan los límites de su actitud, la cual puede afectar tanto la imagen como el rendimiento de sus hijos.
Figueroa añadió que, de aprobarse, los árbitros necesitarán capacitación especial para aplicar correctamente la nueva regla. “Cuando el árbitro ejerza su derecho a detener el juego será porque el padre ya presenta un comportamiento totalmente inadecuado. Tendremos que incluir una sección en los talleres para educar a los árbitros sobre cómo implementarla”, indicó.
El nuevo enfoque de las ligas infantiles masculinas, que entran a su sexto año, se centra en la recreación por encima de la competencia. En la categoría mini, por ejemplo, el marcador se mantiene “invisible” para los niños con el fin de reducir la presión.
José Arnaldo “Naldo” Román, responsable del capítulo de árbitros de Quebradillas, coincidió con la propuesta. “Lo veo muy bien. Soy un veterano de 74 años con nietos que he pitado mucho. Hablé con Antonio Vega, árbitro retirado del BSN, y me dijo que es lo mejor que puede pasar. Si se pide un tiempo por la conducta de los padres, se sentirán mal y no volverán a molestar más”, sostuvo.
Román agregó que la pausa serviría para que los padres reflexionen: “Los que son conscientes dirán: ¿ustedes vienen a ver los juegos o a que les tengan que pedir un tiempo porque están intranquilos? Los niños se ponen nerviosos cuando ven a sus padres así. Conocí a un muchacho que me decía que ver a su papá alterado lo afectaba mucho en el juego”.
La liga federativa mini cuenta con 6,192 niños de entre 7 y 13 años, distribuidos en 612 equipos. El nuevo calendario de juegos comienza este fin de semana.




