Cada comienzo de año llega acompañado de propósitos y nuevas metas. Bajar de peso, adquirir el primer hogar, cambiar de empleo o viajar son algunas de las resoluciones más repetidas. Pero entre esas metas personales, aún se mantiene una de las más retadoras: dejar de fumar.
Aunque muchos fumadores se lo plantean como propósito de año nuevo, el proceso para abandonar el cigarrillo suele estar lleno de desafíos físicos y emocionales. Existen, sin embargo, múltiples servicios y programas de apoyo que pueden facilitar este proceso, desde terapias de sustitución de nicotina hasta consejería especializada.
Expertos en salud pública recomiendan combinar estrategias médicas y psicológicas, además de contar con el respaldo de familiares y amigos, para aumentar las probabilidades de éxito. El cambio de hábitos y el fortalecimiento de la motivación son claves para mantener una vida libre de humo durante todo el año.
Este llamado cobra especial relevancia en un momento en que los efectos del tabaco sobre la salud siguen siendo una de las principales causas de enfermedades prevenibles en Puerto Rico y el mundo.




