Jayuya – Las baquetas con las que tocaba el timbal y la clave de la salsa eran, para el doctor Ángel Ramos Torres, un viaje directo a Puerto Rico desde las frías calles de Filadelfia. Mientras cursaba sus estudios en veterinaria en Estados Unidos, la cadencia caribeña lo mantenía conectado con sus raíces y con la calidez del país que lo vio nacer.
Ramos Torres combinaba su formación académica con la pasión por la música, hallando en cada ensayo un recordatorio de su identidad boricua. Hoy, ya establecido como veterinario, eligió las montañas de Jayuya para continuar su vida y ejercer su profesión, persiguiendo una mejor calidad de vida y un vínculo más estrecho con la naturaleza y su comunidad.
Su historia refleja la decisión de muchos puertorriqueños que, tras formarse fuera de la isla, regresan motivados por el arraigo cultural y el deseo de aportar a su tierra.




