A pocos días de terminar el año, los hospitales, la Policía, las líneas de ayuda en salud mental y los rescatistas de animales se preparan para enfrentar un patrón que se repite cada temporada: los daños causados por la pirotecnia. Las emergencias médicas, el estrés en personas con condiciones de salud mental y el sufrimiento de las mascotas son algunas de las consecuencias más comunes.
Expertos de distintas áreas hacen un llamado urgente a la ciudadanía para evitar el uso de artefactos explosivos y optar por alternativas seguras de entretenimiento que no pongan en riesgo vidas humanas ni animales. Su mensaje es claro: celebrar no debe implicar dolor para otros, y hay muchas formas de disfrutar sin causar daño.




