Agentes de inmigración armados detuvieron el martes en Minneapolis a varios activistas que seguían sus vehículos, un hecho que evidencia que las tensiones continúan tras la salida reciente de un comandante de alto rango.
Al menos una persona que vestía ropa con un mensaje antiICE fue esposada mientras permanecía boca abajo en el suelo. Un fotógrafo de Associated Press presenció las detenciones.
En semanas recientes, los agentes federales han realizado operativos de inmigración más selectivos en residencias y vecindarios, en lugar de apostarse en estacionamientos. Los convoyes han sido menos visibles y menos agresivos, y las alertas en los chats de activistas se han enfocado más en avistamientos que en arrestos.
Según se informó, varios autos siguieron a los agentes por el sur de Minneapolis después de recibir reportes de que estaban tocando puertas. Los agentes detuvieron sus vehículos y ordenaron a los activistas salir de un automóvil a punta de pistola. También exigieron a los periodistas que se mantuvieran alejados y amenazaron con utilizar gas pimienta.
No hubo una respuesta inmediata a solicitudes de comentarios dirigidas al Departamento de Seguridad Nacional ni a Inmigración y Aduanas.
El mes pasado, un juez federal estableció límites sobre cómo los agentes pueden tratar a conductores que los siguen sin interferir en sus operaciones, al señalar que hacerlo a una distancia adecuada no constituye, por sí solo, sospecha razonable para una detención. Sin embargo, un tribunal de apelaciones anuló esa orden.
El comandante de la Patrulla Fronteriza Greg Bovino, quien lideraba una campaña de represión migratoria en Minneapolis y otras grandes ciudades de Estados Unidos, abandonó la ciudad la semana pasada, poco después del tiroteo mortal de Alex Pretti, el segundo asesinato local de un ciudadano estadounidense en enero.
En su lugar fue enviado a Minnesota el zar de fronteras de la administración Trump, Tom Homan, quien advirtió que los manifestantes podrían enfrentar consecuencias si interferían con los agentes.
Paralelamente, un hombre acusado de rociar con vinagre de sidra de manzana a la representante demócrata Ilhan Omar permanecerá en prisión. El juez de instrucción David Schultz aceptó la solicitud del fiscal federal para denegar la libertad bajo fianza a Anthony Kazmierczak.
“El sencillamente no podemos permitir que manifestantes y personas, sean del bando que sean, se acerquen a representantes que realizan actividades oficiales y les agredan”, expresó el fiscal adjunto Benjamin Bejar.
Por su parte, el abogado defensor John Fossum argumentó que el vinagre representaba un riesgo bajo para Omar y sostuvo que los problemas de salud de Kazmierczak no están siendo atendidos adecuadamente en la cárcel.




