El Tribunal de Caguas dispuso que el juicio contra Christian Serrano Rosario, acusado del asesinato de su hijo Chris Ezequiel Serrano Rodríguez, de 5 años, se celebrará mediante jurado. La jueza superior Sylkia Carballo Nogueras determinó que la selección de los 12 jurados y suplentes se realizará los días 22 y 23 de junio.
El acusado enfrenta dos cargos por asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas. Su abogado, Donald R. Milán Guindín, de la Sociedad para la Asistencia Legal, notificó que presentará una defensa basada en la Regla 74 de Procedimiento Criminal, aludiendo a incapacidad mental al momento de los hechos.
Milán Guindín confirmó que la defensa contrató un perito que ya sometió su informe sobre inimputabilidad, mientras el Ministerio Público, representado por el fiscal Dennis Soto Fantauzzi, contrató al psiquiatra forense doctor Raúl López para evaluar la prueba y emitir su recomendación científica. “Vamos a tener al menos dos peritos en el juicio, uno de la defensa y otro del Ministerio Público”, indicó el abogado.
El fiscal Soto Fantauzzi explicó que el Departamento de Justicia evaluará la prueba de la defensa y la refutará en su momento. A preguntas de la prensa sobre una posible alegación de insanidad mental, confirmó que ese ha sido el planteamiento anticipado por la defensa desde meses atrás. La fiscal Stephanie Pérez Díaz, por su parte, enfatizó que la inimputabilidad no aplica en casos donde hubo consumo voluntario de sustancias, recordando que el acusado arrojó positivo a fentanilo, tramadol, benzodiacepina, buprenorfina y marihuana.
El Ministerio Público sostiene tener evidencia sólida para sostener los cargos. “Tenemos la prueba para probar este caso más allá de duda razonable y cerrar este capítulo nefasto”, puntualizó Soto Fantauzzi.
Según la investigación policíaca, los hechos ocurrieron el 5 de enero en una residencia del kilómetro 3.4 de la PR-789 en Caguas. Serrano Rosario presuntamente atacó a su hijo con un arma blanca mientras la madre, Elisa Milagros Rodríguez Díaz, se encontraba en una farmacia. En la escena se hallaron rastros de sangre, la presunta arma homicida y restos de la víctima.
Tras el crimen, el acusado fue arrestado cuando intentaba huir en un vehículo Lexus. Un día después, al ser llevado al Centro Judicial de Caguas, declaró ante la prensa: “El diablo estaba dentro de mí”. Posteriormente, un examen pericial determinó que presentaba indicios de esquizofrenia.
Por estos hechos, la jueza Irmarie Colón Massó halló causa para arresto y le impuso una fianza total de $1.7 millones, que no prestó, por lo que fue ingresado en prisión a la espera del juicio.




