El gobierno de Estados Unidos planea deportar a Kilmar Ábrego García, un salvadoreño residente en Maryland, hacia Liberia a partir del 31 de octubre, según documentos judiciales presentados por el Departamento de Seguridad Nacional. La medida surge luego de que Ábrego fuera deportado por error a El Salvador, en violación de un acuerdo legal, y posteriormente devuelto por orden del Tribunal Supremo.
Debido a que no puede ser enviado de nuevo a El Salvador, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) busca otro destino en África. Sin embargo, un juez federal en Maryland bloqueó temporalmente la deportación mientras se analiza una demanda en la que Ábrego alega que la administración de Donald Trump usa el proceso migratorio para castigarlo tras la polémica por su deportación errónea.
El Departamento de Seguridad Nacional argumentó que Liberia es “una democracia próspera y aliada de Estados Unidos en África”, con protecciones constitucionales a los derechos humanos y compromiso con los refugiados. No obstante, su abogado, Simon Sandoval-Moshenberg, criticó la decisión, afirmando que ICE intenta enviarlo a un país con el que no tiene vínculos, mientras Costa Rica estaría dispuesta a recibirlo como refugiado. Calificó la medida de “punitiva, cruel e inconstitucional”.
Ábrego, quien llegó irregularmente a Estados Unidos siendo adolescente, tiene esposa e hijo estadounidenses. En 2019, un juez de inmigración le concedió protección al determinar que corría peligro de ser atacado por pandillas en El Salvador. Actualmente solicita asilo en el país mientras enfrenta un proceso penal en Tennessee por presunto tráfico de personas, cargo del que se declaró inocente y que considera una acusación motivada por represalias.




