Las autoridades informaron que un niño de 11 años presuntamente asesinó a su padre, Douglas Dietz, tras una disputa relacionada con un Nintendo Switch. Según los informes, el menor había celebrado su cumpleaños junto a sus padres, Douglas y Jillian Dietz. Al llegar la hora de dormir, Douglas le retiró la consola y le pidió que se acostara.
Durante la noche, Jillian escuchó un fuerte estruendo y percibió un olor “similar al de fuegos artificiales”. Al acercarse a su esposo, descubrió que le habían disparado en la cabeza. Aunque el menor inicialmente mostró una reacción de sorpresa ante el hecho, posteriormente admitió a los agentes investigadores que había efectuado el disparo porque “estaba enojado y no había pensado” en las consecuencias.
El niño, adoptado por la familia Dietz en 2018, fue arrestado y acusado de homicidio. Las autoridades le negaron el derecho a fianza, y el caso será examinado en una vista preliminar programada para el 22 de enero.
El incidente ha generado conmoción en la comunidad y ha reavivado el debate sobre la seguridad de las armas de fuego en hogares con menores y el impacto de los videojuegos en la conducta infantil.




