Albuquerque — La actriz Melissa Gilbert podría participar como testigo en la audiencia de detención contra su esposo, el actor Timothy Busfield, ganador de un premio Emmy, quien enfrenta cargos por abuso sexual contra menores en Nuevo México. Las acusaciones derivan de presuntos tocamientos inapropiados a un menor en el set de una serie de televisión.
Busfield, reconocido por su trabajo en “El ala oeste”, “Campo de sueños” y “Treinta y tantos”, fue arrestado sin derecho a fianza la semana pasada durante su primera comparecencia ante el tribunal. Antes de entregarse, el actor publicó un video en el que calificó las alegaciones como falsas. Gilbert, conocida por su papel de Laura Ingalls en “La pequeña casa de la pradera”, aparece en la lista de testigos potenciales presentada por la defensa.
Según la policía de Albuquerque, la orden de arresto contra Busfield se emitió a inicios de mes. Enfrenta dos cargos de contacto sexual delictivo con un menor y uno de abuso de menores. El informe judicial sostiene que los hechos ocurrieron durante la grabación de la serie “The Cleaning Lady”, que Busfield dirigía en esa ciudad.
De acuerdo con la denuncia, un investigador policial indicó que uno de los niños declaró que el actor le tocó las partes íntimas por encima de la ropa cuando tenía 7 años y nuevamente un año después. El hermano gemelo también mencionó haber sido tocado, sin especificar detalles, y admitió no haberlo contado por miedo a meterse en problemas.
Los abogados de Busfield presentaron grabaciones de las entrevistas policiales iniciales, en las que los menores señalan que el actor no los tocó inapropiadamente. Según la defensa, existe una diferencia sustancial entre no revelar un abuso y negar categóricamente que haya ocurrido.
El equipo legal también alegó que las acusaciones surgieron luego de que los niños perdieran su participación en el programa, lo que podría representar, según dijeron, un motivo económico y de represalia. Presentaron además informes que describen lo que consideran un patrón de fraude de los padres de los menores. Warner Bros. habría realizado su propia investigación, concluyendo que las denuncias eran infundadas.
Busfield ofreció cartas de personas que respaldan su carácter y, según sus abogados, pasó satisfactoriamente una prueba de polígrafo independiente.




