La carretera que patrullaba a diario fue el último escenario de servicio del agente Aníbal Morales Aponte, quien falleció varios días después de sufrir un accidente de tránsito en Caguas. Su partida deja una profunda huella en su familia y en la Policía de Puerto Rico, que ahora lo honra con un hecho histórico: un ascenso póstumo directo al rango de coronel, el más alto en la Uniformada.
El accidente ocurrió el 7 de enero, cuando Morales Aponte conducía su motora oficial y fue impactado por un vehículo Honda HR-V gris, año 2019. Según la Policía, el auto era manejado por una joven de 20 años que presuntamente rebasó la luz roja para girar a la izquierda. La investigación continúa a cargo de la División de Patrullas de Carreteras.
Su muerte fue declarada como ocurrida en cumplimiento del deber, lo que activó los beneficios del Artículo 31 de la Ley 83 de 2025. Esta legislación, que separó al Negociado de la Policía del Departamento de Seguridad Pública, permite por primera vez ascender póstumamente a un oficial al rango más alto dentro del cuerpo.
“Si fuese bajo la ley vieja, lo ascendía al rango de sargento. Bajo la nueva ley, le otorgo el rango de coronel, el rango más alto en la Policía”, explicó el superintendente Joseph González en entrevista con El Nuevo Día. Actualmente, solo 14 de los 1,897 policías activos ostentan el rango de coronel.
“El compañero Aníbal hizo el último sacrificio y aquí lo que estamos honrando es su memoria, dándole el rango más alto de la Policía de Puerto Rico, y esto es lo mínimo que podemos hacer”, añadió González.
El reconocimiento incluye modificativos en sus insignias oficiales: cuatro estrellas doradas en la solapa, placa y escudos en oro, además de la gorra con cinta dorada y los emblemas conocidos como esparras. Durante el sepelio, que se celebrará mañana, la familia recibirá las banderas, se rendirán honores con música de trompeta, disparos de salva y un helicóptero lanzará pétalos.
“Todos sus compañeros concuerdan en que era un tremendo oficial, disciplinado y siempre dispuesto a apoyar al equipo”, destacó el superintendente.
El Artículo 31 también dispone una compensación para los deudos equivalente a 24 mensualidades del salario bruto del agente, además del pago de gastos fúnebres hasta un máximo de $5,000, aplicable igualmente a policías municipales.
Por su parte, la gobernadora Jenniffer González Colón decretó un día de duelo por el fallecimiento de Morales Aponte, ordenando que todas las banderas en edificios públicos ondeen a media asta. “Sentimos profundo pesar por el fallecimiento del agente Aníbal Morales Aponte, una pérdida que nos duele como pueblo”, expresó González Colón, al reconocer sus 29 años de servicio en la Policía de Puerto Rico.




