El programa “60 Minutes” de CBS volverá a emitir este domingo un reportaje sobre las deportaciones de la administración Trump que había sido retirado de la programación hace un mes, generando una controversia interna sobre posibles presiones políticas dentro de la cadena.
CBS News confirmó que la historia, elaborada por la corresponsal Sharyn Alfonsi, saldrá al aire a las 7:00 p.m. (hora del Este), sin detallar si tuvo modificaciones. El reportaje incluye entrevistas con personas deportadas a la prisión CECOT de El Salvador. Según fuentes internas, el segmento fue retirado en diciembre por orden del nuevo redactor jefe de CBS News, Bari Weiss, quien consideró que el material no reflejaba adecuadamente el punto de vista de la administración ni aportaba nueva información.
La decisión desató críticas dentro y fuera del medio, dado que Weiss, fundador del portal Free Press y sin experiencia en televisión, fue visto por algunos empleados como una figura afín al presidente Donald Trump. Alfonsi expresó a sus colegas que la retirada del segmento “no fue una decisión editorial, sino política”.
El debate se intensificó cuando, por error, la versión original se publicó en Internet a través de Global Television, la cadena canadiense que transmite “60 Minutes”. Esto permitió comparar la versión retirada con la nueva. En la emisión canadiense, Alfonsi narraba que la administración se negó a ofrecer entrevistas y remitió las preguntas al gobierno de El Salvador, que tampoco respondió. El reportaje incluía declaraciones del presidente Donald Trump y de la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, justificando las deportaciones.
Desde el nombramiento de Weiss, los funcionarios de la administración Trump han sido más visibles en CBS News, con entrevistas organizadas en parte por ella. El propio presidente fue entrevistado por Norah O’Donnell en noviembre y, más recientemente, por Tony Dokoupil en “CBS Evening News”. Según The New York Times, Leavitt advirtió a la cadena que “le demandaríamos” si esa última entrevista no se transmitía completa. CBS terminó emitiéndola íntegramente, decisión que la emisora dijo haber tomado desde el principio.
La controversia sobre el reportaje original refleja las tensiones dentro de CBS respecto a la independencia editorial y la cobertura de la administración en el poder.




