En una votación marcada por la prisa y sin discusión pública amplia, la mayoría del Partido Nuevo Progresista (PNP) aprobó el miércoles el Proyecto del Senado 923, que enmienda el Código Penal para tipificar como asesinato la muerte de un concebido no nacido.
La medida, de autoría de la gobernadora Jenniffer González, fue llevada a votación poco después de que ella misma anunciara que solicitaría su retiro por entender que su contenido ya estaba cubierto por la Ley 166-2025, aprobada en diciembre. No obstante, González cambió de opinión y mantuvo la propuesta para evaluación legislativa.
Según la exposición de motivos del PS 923, la inclusión de esta disposición busca mantener coherencia entre el Código Penal y el Código Civil. En diciembre de 2025, González había promulgado la Ley 166-2025, que define como asesinato en primer grado la muerte intencional de una mujer embarazada que también provoque la muerte del concebido. Esta ley fue impulsada tras el asesinato de Keishla Madlane Rodríguez Ortiz, ocurrido en 2021.
A su vez, la Ley 183-2025 enmendó el Código Civil para reconocer al concebido en cualquier etapa de gestación como persona natural, norma que generó rechazo entre sectores médicos y legales por considerarla un riesgo para la práctica médica y los derechos de las mujeres.
Durante el debate legislativo, la portavoz del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), María de Lourdes Santiago, criticó la falta de vistas públicas y advirtió que la medida representa un intento del Estado por limitar la autonomía de las mujeres. “Persigue allanar el camino para que el Estado gobierne los úteros de las mujeres puertorriqueñas”, expresó.
Por su parte, el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, defendió la pieza legislativa y afirmó que “en absolutamente nada afecta el tema del aborto”. Añadió que, si restringiera aún más el aborto, la apoyaría igualmente. La medida recibió 20 votos a favor y seis en contra; los penepés Ángel Toledo y Nitza Morán se abstuvieron, y el senador del Partido Popular Democrático (PPD) José Luis Dalmau votó a favor.
La senadora independiente Joanne Rodríguez Veve, coautora del proyecto, sostuvo que la legislación reafirma la dignidad del concebido y rechazó que afecte la salud de las mujeres. “Ninguna mujer merece ser asesinada, pero tampoco tiene derecho a decidir quién vive y quién muere”, afirmó.
Mientras tanto, juristas y organizaciones feministas advirtieron que el PS 923 podría criminalizar el aborto, pese a los intentos de sus proponentes por desvincular la medida del tema. Para el PIP, el proceso legislativo evidenció una falta de transparencia y una amenaza a los derechos reproductivos adquiridos en Puerto Rico.
La aprobación del proyecto refuerza el debate sobre el estatus legal del concebido y la autonomía de las mujeres en el marco de la política pública del gobierno.




