Bangkok – Al menos 10 personas murieron en Filipinas tras el deslizamiento de tierra ocurrido el jueves pasado en un vertedero de la ciudad de Cebú, en el centro-sur del archipiélago. Las autoridades confirmaron este martes que los equipos de rescate continúan la búsqueda de 26 personas desaparecidas entre toneladas de escombros.
Los equipos locales informaron a través de Facebook que, hasta la noche del lunes, se habían recuperado 10 cuerpos en el vertedero de Binaliw, operado por una empresa privada. El Departamento de Medio Ambiente y Recursos Naturales (DENR, por sus siglas en inglés) ordenó el cierre inmediato del sitio mientras se lleva a cabo una investigación oficial.
El DENR se comprometió a realizar “una investigación exhaustiva, imparcial y basada en pruebas” para esclarecer las causas del colapso y las posibles responsabilidades de las partes involucradas, según un comunicado difundido por la agencia.
El derrumbe también dejó al menos una decena de heridos, siete de los cuales fueron trasladados a hospitales cercanos. Las labores de rescate continúan pese a las lluvias constantes registradas en los días previos, que habrían contribuido al desplazamiento del terreno. En años anteriores se habían reportado deslizamientos menores en la misma zona sin víctimas.
El alcalde de Cebú, Néstor Archival, señaló el sábado que inicialmente se habían detectado señales de vida entre los escombros, pero esa posibilidad se desvaneció en las 48 horas siguientes. Para facilitar las tareas de búsqueda, las autoridades desplegaron una grúa de 50 toneladas y más de 300 funcionarios, incluyendo agentes policiales y personal de apoyo a los familiares de las víctimas.
Los rescatistas enfrentan riesgos significativos, como escombros inestables y emisiones de acetileno, por lo que se amplió el perímetro de seguridad. El vertedero recibe unas mil toneladas de residuos diarios, lo que complica las operaciones de rescate.
La isla de Cebú, con 5.4 millones de habitantes, ha sufrido recientemente varios desastres naturales. En noviembre pasado, el tifón Kalmaegi provocó más de 110 muertes, mientras que un terremoto en octubre causó al menos 72 fallecidos.




