Con el fin de las festividades y el regreso a la rutina, muchas personas, especialmente los adultos mayores, experimentan una sensación de vacío o tristeza. Este cambio abrupto tras semanas de reuniones familiares, música y alegría puede derivar en un estado de melancolía que, si no se maneja a tiempo, podría convertirse en depresión.
De acuerdo con especialistas consultados, la clave para enfrentar este período consiste en retomar la organización diaria, salir del hogar y mantener la conexión con familiares y amigos. Actividades sencillas como caminar, reunirse con seres queridos o planificar nuevos proyectos ayudan a fortalecer el bienestar emocional y a evitar el aislamiento.
El mes de enero puede representar una oportunidad para establecer nuevas rutinas que fomenten la salud mental, especialmente entre los adultos mayores, un grupo más propenso a sentir soledad después de la época navideña. Reconocer las emociones, mantener una actitud activa y buscar apoyo cuando sea necesario forman parte de la receta para sobrellevar con mayor ánimo el inicio del año.




