En una sorpresiva ruptura con la dirigencia del Partido Republicano, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el jueves, con una votación de 230 a 196, un proyecto de ley que extendería por tres años los subsidios a los seguros médicos bajo la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio. Algunos republicanos se unieron a casi todos los demócratas para impulsar la medida, que ahora pasará al Senado.
La votación fue posible luego de que un grupo de legisladores republicanos firmara una ‘petición de descarga’ para forzar el debate y evadir la oposición del presidente de la Cámara, Mike Johnson. La iniciativa busca restaurar los subsidios que expiraron al final del año pasado, tras fracasar un acuerdo durante el cierre del gobierno.
“El costo de la salud es una crisis real, no un engaño, pese a lo que Donald Trump ha dicho”, expresó el líder demócrata Hakeem Jeffries, al defender el proyecto. Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, una entidad no partidista, la medida incrementaría el déficit federal en unos $80,600 millones en la próxima década, pero permitiría que millones recuperen o mantengan su seguro médico.
Johnson intentó evitar la votación, alegando que los fondos federales de la era del COVID-19 han sido blanco de fraude, y pidió votar en contra. Sin embargo, los impulsores del proyecto destacaron que unos 22 millones de estadounidenses dependen de los subsidios para acceder a cobertura médica asequible.
El Senado no está obligado a considerar el proyecto, pero un pequeño grupo de senadores de ambos partidos trabaja en una versión alternativa. El líder de la mayoría del Senado, John Thune, indicó que cualquier acuerdo deberá establecer límites de ingresos y requerir una contribución mínima de los beneficiarios. También impulsa la expansión de las cuentas de ahorro para la salud, una medida respaldada por Donald Trump.
La senadora demócrata Jeanne Shaheen, quien participa en las negociaciones, afirmó que existe consenso en abordar el fraude en el sistema, pero advirtió que millones podrían perder su cobertura si no se actúa pronto.
En un desafío abierto al liderazgo republicano, un grupo de legisladores moderados del partido firmó la petición demócrata para forzar la votación: Brian Fitzpatrick, Robert Bresnahan y Ryan Mackenzie, de Pensilvania, y Mike Lawler, de Nueva York. Sus distritos estarán en disputa en las próximas elecciones legislativas, lo que da un fuerte componente político al avance de esta medida.




