La gobernadora Jenniffer González expresó este miércoles su satisfacción ante el aumento de la presencia militar en Puerto Rico y manifestó su deseo de que algunas unidades permanezcan de forma continua en la isla. Aunque señaló que no ha recibido comunicación oficial sobre planes para expandir o establecer operaciones permanentes, aseguró que el gobierno local está dispuesto a recibirlos “con los brazos abiertos”.
González destacó que el arrendamiento de las instalaciones aeroportuarias en Ceiba, Aguadilla y Ponce por parte de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos no solo genera ingresos para el país, sino que también mejora la infraestructura. “En los pasados seis meses han solicitado aumentar su presencia o activos en Puerto Rico en áreas de logística. Algunos contratos están hasta diciembre y otros hasta marzo, así que estamos en la mejor disposición de recibirlos para que sigan trabajando desde Puerto Rico”, dijo la mandataria.
Desde septiembre, la Autoridad de los Puertos mantiene acuerdos con cuerpos militares estadounidenses para utilizar los aeropuertos Rafael Hernández, en Aguadilla, y José Aponte de la Torre, en Ceiba. Estas prácticas, confirmó el gobierno, estaban relacionadas con el ataque en Venezuela en el que fue detenido y capturado el presidente Nicolás Maduro. Según explicó Norberto Negrón Díaz, director ejecutivo de Puertos, esos contratos representan más de $5 millones anuales para Puerto Rico.
Negrón Díaz también informó que el 30 de diciembre se firmó un nuevo contrato con la Marina de Guerra de Estados Unidos para arrendar, por aproximadamente $8,500 mensuales, la rampa comercial y regular del aeropuerto Mercedita en Ponce. Además, en Ceiba, los militares restauraron la pista y gestionan la torre de control del aeropuerto.
González resaltó que la colaboración con el gobierno federal impulsa la economía y deja inversiones significativas en la isla. “Cuando hablamos de acondicionar, hablamos de inversión. En Buchanan están invirtiendo $160 millones, en Roosevelt Roads decenas de millones, y lo mismo en Ramey. Es infraestructura que se queda aquí; las facilidades siguen siendo del gobierno de Puerto Rico y, en lugar de tenerlas vacías, las tenemos arrendadas”, puntualizó la gobernadora.
La actividad militar ocurre en medio de crecientes tensiones entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela. En la antigua base naval Roosevelt Roads, en Ceiba, la presencia de aviones militares ha devuelto parte del movimiento que tuvo antes de su cierre en 2004.




