Caracas — Al menos 24 agentes de seguridad venezolanos fallecieron durante el operativo militar de Estados Unidos para capturar a Nicolás Maduro y trasladarlo al país norteamericano a fin de enfrentar cargos de narcotráfico, informaron las autoridades venezolanas el martes.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, condenó la ofensiva mientras respondía al mandatario estadounidense Donald Trump, quien le había advertido que su destino sería peor que el de su predecesor si no “hace lo correcto” y alinea al país con los intereses de Washington. Trump ha insistido en que su gobierno dirigirá la política venezolana y ha presionado para que las reservas de petróleo se abran a empresas estadounidenses.
“En lo personal, quienes me amenacen, lo digo, mi destino no lo decide sino Dios”, declaró Rodríguez ante funcionarios del sector agrícola. Horas después, anunció siete días de duelo por las víctimas, a quienes calificó de “mártires caídos en esta agresión sin precedentes contra el territorio venezolano”.
El fiscal general Tarek William Saab afirmó que “decenas” de funcionarios y civiles murieron durante la redada en Caracas y prometió investigar lo que describió como un “crimen de guerra”. Cuba, por su parte, confirmó la muerte de 32 militares y policías cubanos presentes en el operativo.
El Pentágono reportó siete soldados estadounidenses heridos, cinco de los cuales ya regresaron a sus labores. Un funcionario señaló que algunos sufrieron heridas de bala y golpes de metralla.
El ejército venezolano publicó en Instagram un video en homenaje a los caídos y prometió “no descansar hasta rescatar a nuestro presidente legítimo y garantizar que hechos como estos nunca mancillen nuestro suelo soberano”.
Mientras, decenas de venezolanos en Puerto Rico y en varias ciudades del mundo celebraron la captura de Maduro en manifestaciones organizadas por la diáspora.
Desde Washington, Trump defendió la operación ante legisladores republicanos y criticó a los demócratas por no reconocer el éxito militar. Recordó que Joe Biden también había solicitado el arresto de Maduro por narcotráfico y destacó que su administración duplicó la recompensa por información que llevara a su captura, alcanzando los 50 millones de dólares.
El presidente afirmó que Estados Unidos “gobernará” Venezuela temporalmente y volvió a pedir abrir el acceso del petróleo a empresas estadounidenses. Sus declaraciones reavivaron tensiones con Colombia, luego de calificar a su presidente como “un hombre enfermo”, lo que motivó a la canciller Rosa Villavicencio a exigir una disculpa formal.
Por su parte, varios gobiernos europeos, encabezados por Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y el Reino Unido, emitieron un comunicado en defensa de la soberanía de Groenlandia tras declaraciones recientes del mandatario estadounidense.
Maduro se declaró inocente el lunes ante un tribunal estadounidense. Su captura y el clima internacional que ha generado la ofensiva han intensificado los debates sobre una nueva etapa de expansionismo militar de Estados Unidos en el hemisferio occidental.




